Canadá se acerca a China; México le impuso aranceles // Petróleo: el caos perfecto // Piden prórroga para el registro de celulares
Trump, ¡ahora contra el T-MEC! // Amago tras amago a México // Sandra Cuevas: nueva casaca // Más ofrendas a Casa Blanca
Trump fustiga a la Fed y las tarjetas de crédito; oro y plata en las nubes: síndrome Maduro
con síndrome Mamdani
Temporada de atínale a la cifra
// India y China, motores económicos // Economía estadunidense, desplazada
Digresión y media
Tex Tex, Sangre Azteka, Catana y Pericles
unos meses de que comience la revisión del T-MEC para decidir si se deja expirar, se extiende su vigencia o se sustituye por otro acuerdo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que el tratado con México y Canadá no tiene ninguna ventaja real, es irrelevante
. Sostuvo que a Canadá le encantaría; Canadá lo quiere, lo necesita, pero nosotros no necesitamos su producto. No necesitamos coches fabricados en Canadá. No necesitamos coches fabricados en México. Queremos traerlos aquí. Y eso es lo que está pasando
, en referencia a su política de aranceles y amenazas para obligar a los fabricantes a trasladar la producción a territorio estadunidense.
Felicita a la Presidenta por desactivar los amagos de EU
n una llamada telefónica de 15 minutos, la Presidenta de México desactivó no sólo las amenazas trumpistas de invadir militarmente México, sino también la insidia golpista, que desde los medios de comunicación, los partidos políticos, el clero y la oligarquía opositora a la 4T alentaba para que dicha intervención ocurriera.
an pronto capturó a Maduro, Trump se lanzó, envalentonado, a dictar sentencias y autonombrarse jefe petrolero, presidente interino y líder de Occidente. Gratuitos títulos que le quedan holgados. Difícilmente cumplirá sus alardes, aun si se trata de la debilitada Cuba. Poco diremos de Colombia o Irán. Los presumidos ataques por tierra a este país se pueden descontar casi por completo. Cierto es que puede haber un margen para el error del cálculo, pero es muy pequeño, casi nulo. Nada tiene que ganar el vecino, salvo la imagen de bravero cumplidor en su coalición de apoyo interno. Someter a Claudia Sheinbaum a sus caprichos no podrá lograrlo de forma alguna. Las variadas presiones se negociarán, tal y como se hace desde el inicio de ambos gobiernos.
oco se ha debatido la necesaria reciudadanización de los Consejos, sobre todo de los Organismos Públicos Locales Electorales (Oples) como del propio Instituto Nacional Electoral (INE). Este rasgo distintivo que dio lustre a la configuración electoral se ha venido desdibujando, sea por la lógica de cuotas de los partidos políticos, como de la implantación de un sistema taimado de selección de ciudadanos.
nvadir a Venezuela y secuestrar al presidente en funciones junto con su esposa, toca a fondo nuestras vidas, porque no es un hecho lejano ni un episodio aislado sólo para entretenernos con noticieros o con análisis especializados; es una agresión que se filtra en la intimidad cotidiana, en las sobremesas familiares, en las conversaciones aparentemente inocentes, en los silencios incómodos y en las frases repetidas como si fueran propias, cuando en realidad vienen prefabricadas por los laboratorios de guerra sicológica. Allí opera la guerra cognitiva, no solamente como estruendo de bombas, sino como persistencia de sentidos impuestos, como desgaste lento de la capacidad de pensar con autonomía, como ocupación simbólica del lenguaje con el que nombramos la realidad. No se trata sólo de lo que ocurre en el territorio venezolano, sino de cómo ese acontecimiento es utilizado para reorganizar percepciones, emociones y juicios en millones de conciencias más allá de sus fronteras.
l triple ciclo del petróleo, las armas y las monedas se hace presente en la ilegal cuanto violenta incursión de Trump en Venezuela. La democracia ha dejado de ser la coartada intervencionista –la palabra no aparece ni una sola vez en el discurso de Trump del 3 de enero– y se muestra con nitidez la ambición de Washington por apoderarse de los recursos petroleros venezolanos.
veces una historia no concluye: queda en suspenso, como una canción que se interrumpe antes del último acorde. Así nacieron Las Adelas a comienzos de los años 90 en la Ciudad de México, cuando todo parecía a la vez provisorio y definitivo. Gabriela Portantiero, Valentina Concetti y Paula Ubaldini no formaron una banda para hacer carrera, sino para existir. Hijas del exilio, crecieron entre fronteras impuestas por la historia: hablaron más de un acento, habitaron dos países, pertenecieron a ambos y a ninguno.







