Martes 20 de enero de 2026, p. 7
El crimen organizado en América Latina se ha consolidado como el principal riesgo político, pues entre las economías ilegales más relevantes de la región destacan el tráfico de armas, el contrabando y el comercio ilícito, las cuales erosionan la recaudación fiscal, distorsionan mercados y profundizan la corrupción institucional, advierte el Índice de Riesgo Político 2026, que publicó el Centro de Estudios Internacionales de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
El análisis alerta que las democracias latinoamericanas corren el riesgo de permanecer “atrapadas” en un ciclo que erosiona la legitimidad institucional, debilita la cohesión social y compromete su futuro democrático.
El reporte, realizado por el director del Centro de Estudios Internacionales de esa universidad chilena, Jorge Sahd, y el investigador del mismo centro Daniel Zovatto sostiene que México es un claro ejemplo de “la captura territorial por parte del crimen organizado”, pues muchas autoridades estatales y municipales han sido desplazadas por organizaciones criminales, quienes “vetan o imponen candidaturas a través de la violencia”.











