Martes 20 de enero de 2026, p. a12
Nueva York., Sean McDermott llegó a los Bills de Búfalo en 2017 imaginando el día en que se asomaría por la ventana de su oficina y vería una multitud celebrando el primer título de Supertazón para la franquicia. Esa posibilidad terminó ayer, al ser despedido por el dueño del equipo, Terry Pegula, luego de una etapa de nueve años en la que los Bills fueron contendientes recurrentes al título, pero no pudo llevarlos a la final de la NFL en busca del trofeo Vince Lombardi.
Si el giro coloquial del “ya mérito” se aplica a la selección mexicana por no avanzar al quinto partido de un Mundial de futbol, Búfalo vive una situación similar por no poder jugar un Supertazón en 32 años. Ante una nueva eliminación de los playoffs de la NFL, ahora ante los Broncos de Denver en la ronda divisional, los Bills decidieron dar un giro en su plantel con la salida del entrenador que reclutó al mariscal de campo Josh Allen en el draft de 2018.
“Sean ayudó a cambiar la mentalidad de esta organización y fue fundamental para que los Bills se convirtieran en un equipo de playoffs recurrente. Pero siento que necesitamos una nueva estructura dentro de nuestro liderazgo para darle a esta organización la mejor oportunidad de llevar a nuestro equipo al siguiente nivel”, dijo Pegula.
La nueva estructura presenta al gerente general Brandon Beane promovido al cargo de presidente de operaciones. Beane supervisará su primera búsqueda de entrenador desde que llegó a Búfalo en 2017 y se espera que busque un coach con mentalidad ofensiva para impulsar el ataque de Allen y compañía.
McDermott, de 51 años, terminó con una foja de 98 victorias y 50 derrotas en temporada regular y 8-8 en los playoffs mientras estuvo al frente del equipo, ocupando el segundo lugar en la lista de triunfos de la franquicia, detrás de Marv Levy, miembro del Salón de la Fama, quien gestionó al equipo liderado por el mariscal Jim Kelly a jugar cuatro Supertazones seguidos sin conquistar ninguno (1991, 1992, 1993, 1994).
El fracaso de McDermott para alcanzar el título con Allen como pasador titular se convirtió en su perdición. Aunque el versátil mariscal ha roto muchos de los récords de pases y anotaciones de Kelly, los Bills han avanzado al juego de campeonato de la Conferencia Americana apenas dos veces y perdieron ambas ocasiones ante Kansas City y Patrick Mahomes, su principal verdugo en postemporada.











