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Con un mural itinerante, celebran tratado global que protege océanos
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▲ En la alcaldía Cuauhtémoc, Greenpeace develó la obra Revolución Azul.Foto María Luisa Severiano
 
Periódico La Jornada
Domingo 18 de enero de 2026, p. 9

Para celebrar la entrada en vigor ayer del Tratado Global de los Océanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que permite crear santuarios marinos en aguas internacionales, Greenpeace develó el mural itinerante Revolución Azul, en el Huerto Roma Verde, en la alcaldía Cuauhtémoc.

Destacó la importancia de dicho instrumento internacional –ratificado por 81 países, incluido México–, ya que proporciona por primera vez las herramientas legales para establecer zonas protegidas en alta mar, fundamentalmente para mitigar la crisis climática, detener el colapso de la biodiversidad y garantizar la seguridad alimentaria de miles de millones de personas.

Viridiana Lázaro, del equipo de Greenpeace, explicó que antes las aguas internacionales “eran océanos de nadie; cualquier persona los podía explotar, cualquier industria extractiva podía obtener recursos”, pero el tratado busca proteger 30 por ciento de estas superficies para 2030.

Además, “nos devuelve un poquito de esperanza en el multilateralismo, porque estamos viviendo tiempos difíciles. Nos encontramos en un mundo que está atravesando por crisis y conflictos. Este tratado nos recuerda que sí se pueden alcanzar acuerdos internacionales si hay voluntad política y sobre todo si hay mucha presión social, que es lo que pasó para que pudiera ser una realidad”.

La organización civil instó al gobierno mexicano a poner en marcha “rápidamente” este instrumento y a mantener “una moratoria sobre la minería en aguas profundas para limitar el poder de las corporaciones que han explotado el océano con fines de lucro”.

Indicó que actualmente menos de uno por ciento de alta mar está totalmente protegido, y para alcanzar el objetivo de 30 por ciento en sólo cuatro años, los gobiernos mundiales “deben proteger áreas oceánicas de una extensión mayor que continentes enteros a velocidad sin precedentes en la historia de la conservación”.