Domingo 11 de enero de 2026, p. 18
Washington. Estados Unidos y fuerzas aliadas lanzaron ayer una serie de ataques “a gran escala” contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI) en Siria, en una nueva represalia tras un embate que el 13 diciembre mató a tres estadunidenses en ese país, informó el comando central del país norteamericano.
“Los ataques de hoy (ayer) tuvieron como objetivo el EI en toda Siria” y fue parte de la operación Hawkeye, que fue lanzada “como respuesta directa al ataque mortal contra fuerzas de Estados Unidos y Siria en Palmira”, indicó el mando castrense.
“Nuestro mensaje sigue siendo firme: si dañas a nuestros combatientes, te encontraremos y te mataremos en cualquier parte del mundo, sin importar cuánto intentes evadir la justicia”, advirtió.
Agregó que la ofensiva se llevó a cabo junto con aliados, sin precisar detalles. Al cierre de edición, no se reportaron muertos o heridos.
Hostilidades internas
Las fuerzas de seguridad sirias comenzaron a desplegarse en un vecindario de Alepo tras días de intensos enfrentamientos con combatientes kurdos, que dejaron al menos 22 muertos y unos 155 mil desplazados.
Al respecto, Washington y la Unión Europea instaron tanto al ejército sirio como a las milicias kurdo-árabes Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) a cesar de inmediato las hostilidades en el territorio.
Damasco señaló que sus fuerzas reafirmaron el control sobre los barrios afectados por la violencia en Alepo, en medio de informes de que docenas de combatientes de las FDS, lideradas por los kurdos, depusieron las armas después de días de intensos combates, informó Al Jazeera.
El vocero del ministerio del Interior de Siria, Nour al Din al Baba, declaró que las fuerzas gubernamentales tomaron el control casi completo de las áreas de Sheikh Maqsoud y Ashrafiyeh en Alepo, y agregó que las operaciones estaban llegando a sus “momentos finales”.
“Hechos preocupantes”: enviado especial
El enviado especial de Estados Unidos para Siria, Tom Barrack, quien sostuvo conversaciones en Damasco con altos funcionarios, incluido el presidente Ahmed al Sharaa, subrayó que los recientes acontecimientos en Alepo son “profundamente preocupantes” y que el objetivo de Washington “sigue siendo una Siria soberana y unificada, en paz consigo misma y con sus vecinos, donde la igualdad, la justicia y la oportunidad se extiendan a todo su pueblo”.











