Destacan rituales por salud, protección y abundancia
Viernes 2 de enero de 2026, p. 22
Teotihuacan, Méx., Miles de visitantes nacionales y extranjeros acudieron a la llamada Ciudad de los Dioses, en la zona arqueológica de Teotihuacan, para dar la bienvenida a 2026 y pedir por un nuevo año de salud y bienestar.
Con cuarzos, obsidiana, espejos, sonando sus silbatos, portando pulseras y collares, sus amuletos preferidos o simplemente levantando las manos hacia el astro Sol y en su mayoría vestidos de blanco, los presentes hicieron sus rituales por un mejor año, protección y abundancia.
“Decidimos venir a este lugar el día primero para llenarnos de energía positiva, pues significa para nosotros ancestros, pureza. Programamos nuestra visita e hicimos nuestras reservaciones de hotel, vuelos y entradas hace meses, y ya estando aquí me encanta, se siente otra vibra, se respira otro tipo de aire”, externó Melina Rincón, proveniente de Mexicali, Baja California.
No importó la desvelada por los festejos, ni que por la mañana soplara un viento frío, pues los turistas comenzaron a llegar desde temprano.
En la puerta 2 la fila para adquirir boletos fue larga por momentos; las personas que arribaron se encontraron con las nuevas tarifas de acceso que entraron en vigor ayer y son de 210 pesos para extranjeros y 105 para nacionales, además de 60 pesos de estacionamiento.
Los visitantes se plantaron frente a la pirámide del Sol, subieron las escalinatas en la de la Luna y la de Quetzalcóatl, caminaron sobre la Calzada de Los Muertos y recorrieron los museos del lugar, así como el Quetzalpapalotl.
La plaza del Sol fue la más socorrida, pues ahí los turistas hicieron sus rituales. También la pirámide de la Luna tuvo gran afluencia, ya que desde el pasado 19 de mayo se permite subir. “Venimos hoy como parte de un programa que estamos haciendo por el interés de la cultura mexicana. Estar aquí es espectacular y es lo que pensaba, ¡me encanta!; era uno de mis objetivos venir a este país”, comentó George Milton Ramírez Conde, de Colombia.
“Nosotros quisimos venir para recibir 2026, agarrar un poquito de energía y sentir algo de lo que sintieron nuestros antepasados, para así poder iniciar al año con más ganas, fuerza y motivación.
“Es la primera vez que vengo y es hermoso, fascinante todo lo que está aquí; yo simplemente me paro enfrente, levanto mis manos y me concentro; doy gracias y al mismo tiempo pido por mí y por mi gente que está alrededor”, compartió Ramón Vázquez Cortes, procedente de Aguascalientes.
En tanto, Juan de Cadereyta, originario de Nuevo León, consideró que el 1° de enero fue un buen día “para conocer esta zona arqueológica que es muy importante para toda la cultura mesoamericana; eso es lo que me interesa de la visita”.
Por su parte, los comerciantes aprovecharon para ofrecer sus artesanías, como pirámides de obsidiana, barro o vidrio, ojos de tigre, collares de los denominados “llamadores” para pedir siete deseos, silbatos, péndulos, árboles de la vida y figuras de jaguares, guerreros teotihuacanos, calendario azteca o cargadores del tiempo.











