Viernes 2 de enero de 2026, p. 14
Sofía. Bulgaria adoptó ayer el euro y se convirtió así en el país 21 en utilizar la moneda única europea, integración que algunos temen alimente la inflación y acentúe la inestabilidad política.
A medianoche, el pequeño Estado balcánico de 6.4 millones de habitantes se despidió de 2025 y de su moneda, la leva, en circulación desde finales del siglo XIX.
Miles de personas desafiaron las temperaturas bajo cero para asistir al tradicional concierto de Nochevieja, organizado por el ayuntamiento de Sofía frente al antiguo Palacio Real. En la fachada de la sede del Banco Nacional de Bulgaria, situada en la misma plaza, se proyectaron monedas de euro búlgaras sobre el edificio tras la llegada de 2026.
Los cajeros automáticos en la capital dispensaron billetes de euro completamente nuevos.
La leva aún se utilizará para pagos en efectivo durante enero, aunque el cambio sólo será en la nueva moneda.
“La introducción del euro es el último paso para la integración de Bulgaria en la Unión Europea”, declaró el presidente Rumen Radev en su discurso televisado unos minutos antes de medianoche.
La adhesión de Bulgaria a la moneda única supone una mayor integración en el bloque después de su transición, en 1989, de una economía de estilo soviético a la democracia y al libre mercado.
Sin embargo, este hito histórico coincide con un momento de inestabilidad política luego de que el gobierno conservador se vio obligado a dimitir a principios de diciembre tras protestas nacionales contra la corrupción, y de escepticismo entre la población, alimentado por el temor al alza de los precios.
Muchos búlgaros temen que la introducción del euro conduzca a una espiral inflacionaria. Los productos alimentarios ya se encarecieron 5 por ciento interanual en noviembre, según el Instituto Nacional de Estadística.











