Martes 14 de abril de 2026, p. 17
El conflicto en Medio Oriente ya pasó factura a los pronósticos de crecimiento para la economía global. La consultora internacional Oxford Economics informó que redujo su estimado de 2.8 a 2.4 por ciento, mientras la proyección para México se mantuvo sin cambios.
Asimismo, “es probable que la escasez de insumos claves tenga repercusiones en los sectores energético, alimentario y otros”, alertó por separado el Banco Mundial (BM), en una declaración conjunta realizada con la Agencia Internacional de la Energía (AIE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
En su análisis, Oxford Economics indicó que el recorte a la previsión de crecimiento mundial obedece a que se espera una interrupción más prolongada a la actividad marítima en el estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el transporte global de petróleo y gas.
También advirtió que si la situación en Medio Oriente se prolonga más de lo anticipado, la actividad económica mundial podría entrar en un periodo de contracción, ya que los precios de los referentes del crudo se dispararán por encima de 150 dólares por barril y la inflación en el planeta se elevaría hasta 7.7 por ciento, uno de sus niveles más altos desde 2022.
“El frágil alto el fuego parece reducir el riesgo de un desenlace mucho peor. Pero incluso si se mantiene la tregua, la producción de energía y el tráfico marítimo tardarán en recuperar sus niveles normales”, indicó la consultora, que adelantó que la situación podría empeorar si se extiende el conflicto.
Escasez causa alerta
Tras una reunión efectuada ayer, el BM, la AIE y el FMI sostuvieron que “el impacto de la guerra es sustancial, global y altamente asimétrico, afecta de manera desproporcionada a los importadores de energía, en particular a los países de bajos ingresos.
“La crisis ha provocado un aumento en los precios del petróleo, el gas y los fertilizantes, lo que genera preocupación por la seguridad alimentaria y la pérdida de empleos. Algunos productores de petróleo y gas en Medio Oriente también han sufrido una drástica disminución en sus ingresos por exportaciones.
“Incluso después de reanudarse los flujos regulares de navegación a través del estrecho de Ormuz, la recuperación de los niveles de suministro mundial de productos básicos a los niveles previos al conflicto llevará tiempo, y los precios del combustible y los fertilizantes podrían mantenerse altos durante un periodo prolongado.”











