Martes 14 de abril de 2026, p. 17
La canasta total (alimentaria más no alimentaria) rural y urbana –empleada para medir el ingreso necesario para comprar productos y servicios básicos– se encareció arriba de la inflación mensual y anual en marzo del presente año.
El valor de las líneas de pobreza extrema por ingreso (necesario para cubrir el costo de la canasta alimentaria en México) fue de mil 940.37 pesos para el ámbito rural y de 2 mil 571.18 para el urbano, lo que representó un alza de 8.1 y 7.9 por ciento anual, respectivamente, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Por su parte, el valor de las líneas de pobreza por ingreso –necesario para cubrir el valor de la canasta alimentaria y no alimentaria– fue de 3 mil 553.46 pesos en la zona rural y 4 mil 940.45 en la urbana, 5.6 y 6.1 por ciento más frente a marzo de 2025, respectivamente.
Las líneas de pobreza extrema por ingresos superó la inflación general anual (4.59 por ciento), al ubicarse en 3.4 y 3.5 puntos porcentuales por encima en el ámbito rural y urbano, respectivamente.
En ambos ámbitos, el incremento se explica por el incremento del jitomate (126.3 por ciento) y alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar (7.1 por ciento).
En el caso de alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar, la incidencia fue mayor en el ámbito urbano; en el caso del jitomate, fue mayor en el rural. Finalmente, en tercer lugar, el rubro con mayor incidencia, fue bistec de res (de cualquier parte que se saque) en el rural (10.2 por ciento), mientras en el urbano fue leche pasteurizada de vaca (8.1 por ciento anual).
Guillermina Rodríguez, directora de estudios económicos de Banamex, anticipó que el choque en el precio de los agropecuarios se atenuará en los próximos meses, disminuyendo las presiones sobre el consumo de la población que destina mayor proporción de su gasto a la adquisición de estos alimentos.
Lo anterior, porque 30 por ciento de los hogares de menores ingresos destinan entre 7 y 9 puntos porcentuales de su gasto a verduras y frutas, en comparación con 3 del decil de hogares de mayores ingresos.
Respecto a la canasta no alimentaria, destacaron los rubros de transporte público y cuidados personales en el ámbito rural, mientras educación, cultura y recreación, así como transporte público, impactaron en el urbano.











