Podría recurrir a infiltraciones
Viernes 3 de abril de 2026, p. a11
El deseo de los futbolistas de participar en una Copa del Mundo es tan grande que, a pesar de estar lesionados, algunos están dispuestos a poner en riesgo su salud con tal de asistir, como lo hicieron en su momento el argentino Diego Armando Maradona y el uruguayo Luis Suárez, quienes se sometieron a infiltraciones (inyecciones anestésicas para bloquear el dolor) para poder disputar los torneos de Italia 1990 y Brasil 2014, respectivamente. Ese sinuoso camino ahora podría ser tomado por Marcel Ruiz, quien, según reportes, analiza la posibilidad de recurrir a ese procedimiento para poder jugar con la selección mexicana en el Mundial de 2026.
A poco más de dos meses para el arranque de la magna justa, el combinado tricolor, dirigido por Javier Vasco Aguirre, ha sufrido la baja por lesión de al menos 13 jugadores que se perfilaban para asistir al certamen, entre ellos, el integrante del vigente bicampeón Toluca, quien hace un par de semanas sufrió una ruptura de ligamento cruzado anterior y lesión de menisco medial de la rodi-lla derecha durante el juego de ida de octavos de final de la Copa de Campeones de la Concacaf ante el San Diego FC, de la Major League Soccer (MLS), de Estados Unidos.
Tras dar a conocer el parte médico, el equipo escarlata también indicó que el mediocampista sería sometido a una cirugía; sin embargo, hasta el momento, ésta no se ha llevado a cabo.
Evitar quirófano
Según reveló su compañero de equipo Antonio Pollo Briseño, Ruiz podría someterse a un tratamiento de infiltraciones para soportar el dolor y evitar el quirófano hasta después del torneo.
“A lo que tengo entendido, Marcel todavía no está operado porque está con mucha masa muscular y va a intentar, si le da, jugar algunos partidos antes del Mundial; y si no se opera, va a intentar porque no lo tiene completamente roto”, indicó Briseño en una entrevista para el programa Layvtime.
Varios futbolistas, e incluso representantes de otras disciplinas, han recurrido a este procedimiento para eliminar el dolor y poder competir en torneos importantes; sin embargo, esta sólo es una solución temporal que a largo plazo puede ocasionar diversas complicaciones.
Sergio Martínez, especialista en medicina del deporte, explicó que “al desaparecer el dolor, el jugador pierde la señal de alerta del cuerpo y una lesión leve (como una rotura fibrilar) puede convertirse en una más complicada, pues se sigue forzando la zona dañada”.
Asimismo, indicó que “el uso constante de corticoides puede provocar degeneración progresiva del cartílago” y advirtió que “abusar de las infiltraciones puede acelerar la aparición de artrosis, lo que causa dolor intenso y limitaciones físicas incluso años después del retiro”. Además, señaló que ciertos medicamentos utilizados en este tipo de procedimientos “suelen estar prohibidos en competiciones profesionales”.
Ex jugadores como Maradona, Suárez, Gabriel Batistuta, Andrés Guardado, Samuel Umtiti, Zlatan Ibrahimovic, e incluso el propio Liones Messi, entre otros, han reconocido haber jugado infiltrados en algunos partidos cruciales.
Batistuta confesó que, debido a las constantes infiltraciones para jugar en su etapa final, terminó sin cartílagos ni tendones en sus rodillas, llegando a solicitar la amputación por dolores insoportables.
Suárez, por su parte, también admitió que este tipo de tratamientos le han ocasionados severas molestias en las rodillas.











