Viernes 3 de abril de 2026, p. a11
Roma. El presidente de la Federación Italiana de Futbol (FIGC), Gabriele Gravina, y el líder de la delegación de futbol, el ex portero Gianluigi Buffon, anunciaron ayer sus respectivas dimisiones tras el fiasco de la selección azzurra, que quedó eliminada en la repesca europea y estará ausente de un Mundial por tercera ocasión consecutiva.
Gravina, de 72 años, expuso su decisión de renunciar al cargo en una reunión celebrada ayer en la sede de la federación en Roma. Poco después, Buffon aprovechó el momento para confirmar su salida, determinación que había tomado al final del partido contra Bosnia y Herzegovina, disputado el pasado martes en Zenica y donde la tetracampeona del mundo cayó 4-1 en penales (tras un empate 1-1 en tiempo regular), lo que le costó otra ausencia en una magna justa.
“Me pidieron que esperara para que todos pudieran hacer las reflexiones adecuadas. Ahora que el presidente Gravina ha decidido dar un paso al costado, me siento libre para hacer lo que considero un acto responsable”, indicó el otrora guardameta
Gravina llevaba al frente de la FIGC desde 2018, justo después de que Italia quedó fuera del Mundial de Rusia 2018, aunque ya bajo su mandato, la Nazionale tampoco fue capaz de clasificarse para Qatar 2022 ni para el Mundial de 2026.
“Después de tantos años, hay un sentimiento de gran amargura, pero también de gran serenidad”, declaró el dirigente, quien precisó que los miembros del consejo federal le habían pedido “insistentemente que continuara”.
Bajo su dirección, Italia ganó la Eurocopa 2021, pero fracasó a la hora de clasificarse para los Mundiales de 2022 y 2026, y fue eliminada de la última Eurocopa, en 2024, en octavos de final, en lo que fue una las peores actuaciones de la Azzurra en un torneo continental.
Tratando de adelantarse a las peticiones de dimisión, Gravina convocó, nada más acabar el partido en Zenica, un consejo federal para “hacer balance y llevar a cabo evaluaciones” de su gestión.
Pero el ministro de Deportes italiano, Andrea Abodi, pidió su marcha el miércoles al considerarlo el máximo responsable de lo que la prensa italiana calificó de “tercer apocalipsis” del calcio.
“El futbol italiano debe refundarse y este proceso debe pasar por una renovación en la dirección de la FIGC”, reclamó Abodi.
El nombre de Giovanni Malagò, ex presidente del Comité Olímpico Italiano y del comité de organización de los Juegos de Invierno de 2026 en Milán-Cortina, es el que más suena para tomar las riendas de un futbol italiano en crisis.
De aquí al 22 de junio, el seleccionador de la Nazionale, Gennaro Gattuso, nombrado en junio de 2025, debería, según la prensa italiana, dimitir también.
El nuevo presidente tendrá así la labor de encontrar un nuevo seleccionador, el cuarto desde junio de 2023, y avanzar en la organización de la Eurocopa 2032.
En este sentido, el presidente de la UEFA, Aleksander Ceferin, en una entrevista a La Gazzetta dello Sport, amenazó a Italia con quitarle la organización del torneo continental si no se avanza en la renovación de los estadios, que el dirigente considera que están “entre los peores de Europa”.











