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Cayó el crecimiento a finales de 2025

Exhibe guerra contra Irán grietas en la economía de Estados Unidos

Presiones inflacionarias; consumo y empleo se debilitan

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▲ El letrero muestra el precio de la libra de diezmillo de res en una tienda departamental King Soopers, en Denver. Diversos analistas han previsto un posible repunte de la inflación en Estados Unidos.Foto Ap
 
Periódico La Jornada
Sábado 14 de marzo de 2026, p. 12

Washington. La resiliente economía de Estados Unidos ya mostraba señales de tensión incluso antes del inicio de la guerra contra Irán, según datos publicados ayer, lo que subraya los riesgos que puede plantear el aumento de los precios de la gasolina y la energía.

La economía creció en los últimos tres meses del año pasado apenas 0.7 por ciento, informó el Departamento de Comercio, que habría pronosticado un alza de 1.4 por ciento.

El producto interno bruto estadunidense cayó con fuerza respecto al 4.4 por ciento del tercer trimestre del año pasado y 3.8 por ciento del segundo.

En todo 2025, la economía creció 2.1 por ciento, un ritmo sólido pero inferior al 2.8 por ciento de 2024 y 2.9 por ciento del año anterior.

Tras ajustarlo a la inflación, el gasto de los consumidores fue muy débil en enero, mientras la inflación persistió en niveles altos. La contratación también se ha frenado en gran medida, hasta casi detenerse, y la perspectiva de los estadunidenses sobre la economía se desplomó después de que su país e Israel atacaran Irán, según una encuesta de confianza del consumidor publicada ayer.

Los precios de la gasolina se han acercado a 4 dólares por galón (3.7 litros) durante la guerra, lo que aprieta el presupuesto de millones de familias de por sí presionadas.

Muchos estadunidenses recibirán devoluciones de impuestos más grandes de lo habitual en marzo y abril gracias a la aprobación el año pasado de la ley de recortes fiscales del presidente Donald Trump, pero, si persiste, el incremento del costo de la gasolina podría absorber gran parte o incluso la totalidad de esas ganancias.

El Dow Jones ha caído ya durante tres semanas consecutivas, lo que posiblemente afecte a los hogares más acomodados de Estados Unidos, que han ayudado a sostener el gasto total de los consumidores mientras las familias de menores ingresos se repliegan.

“Las presiones inflacionarias ya iban en aumento antes de la guerra en Medio Oriente y están listas para intensificarse”, afirmó Diane Swonk, economista jefe de KPMG. Algunos funcionarios de la Reserva Federal podrían presionar para incrementar las tasas de interés en su reunión de la próxima semana, añadió, aunque probablemente el banco central las mantenga sin cambios.

Durante los 43 días que duró, el cierre del gobierno del otoño pasado también obstaculizó el crecimiento. El gasto y la inversión del gobierno federal, golpeados por el cierre, se desplomaron a una tasa de 16.7 por ciento, restando 1.16 puntos porcentuales al crecimiento del cuarto trimestre.

“Tras dos lecturas consecutivas sólidas en el segundo y el tercer trimestres, se esperaba que la economía se suavizara al acercarse el cierre del año. Ahora está cada vez más claro que la economía no sólo se desaceleró, sino que tropezó al cruzar la línea de meta”, señaló en un comentario Jim Baird, director de inversiones de Plante Moran Financial Advisors. “El cierre del gobierno fue sin duda un factor importante en la pérdida de impulso, pero también influyó una fuerte caída del consumo”.

El gasto de los consumidores creció en enero apenas 0.4 por ciento (0.1 por ciento descontada la inflación). Los ingresos, después de impuestos y transferencias, aumentaron 0.9 por ciento, al tiempo que disminuyeron las retenciones fiscales debido a los cambios tributarios de 2025. Aun así, el crecimiento salarial se ha enfriado en comparación con el año anterior.

Nuevos datos muestran que los estadunidenses han ahorrado menos en los últimos meses y que las familias de menores ingresos han acumulado más deudas. La debilidad del empleo también ha pesado sobre la confianza del consumidor.

El sentimiento general mejoró ligeramente en marzo, según el índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan, pero la encuesta estaba a la mitad cuando se lanzó el ataque contra Irán.

“Las entrevistas completadas antes de la acción militar en Irán mostraron una mejora del sentimiento respecto al mes pasado, pero las lecturas más bajas observadas durante los nueve días posteriores borraron por completo esas ganancias iniciales”, explicó Joanne Hsu, directora de la encuesta de confianza.