Lunes 26 de enero de 2026, p. 19
Con una economía en desaceleración, la demanda de financiamiento por parte de los hogares mexicanos ha sido el motor que mantiene con pulso el crédito bancario. Lo es desde hace más de 2 años y medio, y en noviembre de 2025 volvió a quedar en evidencia, al ser el portafolio de préstamos con el mejor desempeño, de acuerdo con cifras oficiales de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).
En noviembre, el saldo de la cartera de préstamos al consumo de las familias alcanzó un billón 916 mil 924 millones de pesos, cifra 8.8 por ciento mayor en términos reales si se compara con noviembre de 2024, cuando el portafolio sumó un billón 697 mil 337 millones.
El financiamiento al consumo: tarjetas de crédito, préstamos personales, o de nóminas, creció cuatro veces más que el portafolio total, que avanzó 2.4 por ciento en noviembre y alcanzó los 8 billones 59 mil 422 millones de pesos, mientras la economía mexicana mostró un enfriamiento hacia el cierre de 2025: en noviembre, distintos indicadores de actividad daban señales de menor ritmo, como la industria y los servicios. Pero los hogares recurrieron con mayor intensidad al financiamiento bancario para sostener sus gastos de fin de año.
Importancia para la banca
El crédito al consumo es uno de los principales canales a través del cual se sostiene la demanda interna, un componente clave de la economía mexicana. Su expansión refleja tanto la confianza de los bancos en este segmento como la dependencia creciente de los hogares al financiamiento para necesidades inmediatas.
De cara a 2026, analistas anticipan que el impulso que ha mostrado el crédito al consumo comenzará a moderarse, pero seguirá como un componente relevante del financiamiento bancario.











