Sábado 24 de enero de 2026, p. 15
Una decena de senadores republicanos de estados colindantes con el Golfo de México enviaron una carta a la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica y al Departamento de Comercio de Estados Unidos para que se refuerce la vigilancia sobre pesca ilegal de huachinango, presuntamente realizada por embarcaciones mexicanas vinculadas al cártel del Golfo, y que se bloquee la entrada de ésta al mercado estadunidense.
“Informes del Departamento del Tesoro indican que estas lanchas no operan como empresas pesqueras aisladas o de subsistencia, sino como operaciones organizadas cada vez más vinculadas al Cártel del Golfo, una de las organizaciones criminales más peligrosas de México. La continua capacidad de vender huachinango, capturado ilegalmente en el mercado estadunidense constituye una poderosa fuente de financiamiento para el cártel y socava tanto la gestión pesquera estadunidense como la seguridad nacional”, apunta la misiva fechada el 14 de enero y firmada sólo por republicanos.
Los senadores Bill Cassidy, John Cornyn, Roger F. Wicker, Tommy Tuberville, Rick Scott, John Kennedy, Ted Cruz, Cindy Hyde-Smith, Katie Boyd Britt y Ashley Moody acusan que se registra pesca ilegal, no declarada y no reglamentada de huachinango por parte de embarcaciones mexicanas que operan en aguas estadunidenses del Golfo de México (llamado por ellos Golfo de América) y que las mercancías terminan en Estados Unidos.
“A pesar de que en 2025 se produjeron menos interdicciones de embarcaciones que el año anterior, el volumen de huachinango capturado ilegalmente, incautado por la Guardia Costera, aumentó un 28 por ciento, alcanzando 15 mil 859 libras”, lo que según los correligionarios del presidente Donald Trump implica que se están deteniendo menos lanchas individuales, pero “las interceptadas transportan cargamentos mucho más grandes y de alto valor”.
Según los políticos, un informe sobre la actividad de la Guardia Costera indica que ésta intercepta sólo uno de cada cinco buques pesqueros extranjeros detectados, lo que deja casi 80 por ciento “con vía libre para ingresar al comercio nacional (de Estados Unidos) a través de cadenas de suministro opacas”.












