Lunes 19 de enero de 2026, p. 29
El ordenamiento del ambulantaje en el primer cuadro de la Ciudad de México considera la instalación de kioscos en la Alameda Central, en los que se ubicaría a los comerciantes informales, con el propósito de que los visitantes puedan transitar por espacios libres, limpios y seguros, informó el coordinador general de la Autoridad del Centro Histórico (ACH), Carlos Cervantes Godoy.
En entrevista, comentó que se trata de una propuesta en la que las autoridades capitalinas aún analizan cuántos kioscos y qué tipos de comercio se permitirían, entre los que se prevé la venta de alimentos y artesanías, así como los servicios de los boleros.
Aunque indicó que se trata de una decisión del gobierno central, dijo que se analiza permitir la instalación “al mínimo” del comercio, por lo que, a título personal, indicó que lo idóneo sería que sólo permanecieran en la Alameda Central entre 26 y 40 vendedores, cuya cifra coincide con el registro de hace varios años.
En noviembre pasado, autoridades capitalinas estimaron que el ambulantaje en la Alameda Central llegó a 150 puestos, pero en la temporada navideña el comercio se desbordó con mercancía de todo tipo colocada en el piso, así como con decenas de carros con venta de frituras, tacos, hot dogs, elotes y aguas frescas.
Cervantes Godoy expuso que la puesta en marcha de las dos rutas del Centrobús, que podría entrar en operación en los últimos días de febrero, no es compatible con el comercio ambulante, particularmente en las avenidas Circunvalación e Hidalgo, y las calles Donceles, República de Venezuela, República de Uruguay, República de El Salvador y Eje Central Lázaro Cárdenas.
Comentó que las autoridades mantienen mesas de diálogo con los vendedores para el reordenamiento, y apuntó que uno de los puntos más críticos se ubica en Circunvalación y República de Venezuela –en las inmediaciones del mercado Abelardo L. Rodríguez y el Teatro del Pueblo– donde las banquetas y calles son invadidas por mercancía, diablitos, motonetas y motocicletas.
“A todos se les están dando opciones, no sólo es un tema de quitarlos, es reubicarlos en algunos espacios, quizás predios, y en el caso de la Alameda, se está viendo la manera de que se reduzca al mínimo el comercio.”
Señaló que la instalación de kioscos, “donde tengamos esas tres divisiones (alimentos, artesanías y boleros, se plantea como una opción; puede ser viable porque permite que el comercio esté acotado, que no esté en todos lados, como en los pasillos y las jardineras”.











