Enfrentan pérdidas económicas
Conexiones irregulares conocidas como diablitos y poca respuesta de la CFE, entre las causas: encargados
Lunes 19 de enero de 2026, p. 29
Cortes de energía eléctrica que pueden durar de seis horas hasta cinco días se han vuelto recurrentes para negocios establecidos del Centro Histórico, en la alcaldía Cuauhtémoc, los cuales enfrentan apagones constantes y pérdidas económicas por las conexiones irregulares que realizan los comerciantes ambulantes ante la falta de regulación y la respuesta insuficiente de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
En un recorrido por el Eje Central Lázaro Cárdenas y las calles Delicias, López, Aranda y Vizcaínas, se observaron marañas de cables colgados, pelados y entrecruzados, así como postes saturados con líneas que nadie sabe de dónde parten ni a dónde llegan.
En varios tramos, los cables cuelgan a la altura del peatón y se mezclan con extensiones que salen de puestos semifijos, mientras, de acuerdo con comerciantes, dos mufas ubicadas sobre la calle Delicias tienen daños recurrentes por sobrecargas y cortos.
La falla más reciente ocurrió el 12 de enero y el servicio tardó dos días en restablecerse. En una estética ubicada sobre la calle López, Jaime González relató que tan sólo en 2025 realizó más de una decena de reportes por la falta de electricidad, por apagones que se prolongaron tres o cuatro días. “Lo peor de todo es que los recibos llegan igual de caros”, señaló.
Opciones efímeras
Ante la falta de luz, improvisa con lámparas auxiliares y utiliza máquinas con batería recargable, y cuando éstas se agotan, “me arrimo a la entrada de mi negocio, donde me da la luz solar, y mientras haya puedo trabajar”, explicó. A unos metros se encuentra el local de comida de Kevin Torres, quien denunció que la CFE suele atribuir los apagones a mufas inundadas.
La reparación de transformadores, señaló, suele ir acompañada de “cuotas voluntarias” impuestas por trabajadores, las cuales pueden superar 4 mil pesos, por lo que entre locatarios suelen cooperar. “Yo pago mi recibo de luz bimestral y sí se me hace algo injusto porque el comercio ambulante es el que principalmente se cuelga de la luz y las descargas son porque hacen corto sus negocios y al final nosotros somos los afectados”, lamentó.
Diego, trabajador de una tortillería, explicó que cada 15 días enfrentan cortes de energía, lo cual provoca que sus ventas caigan 50 por ciento: “requerimos la luz para la máquina y nos quita demasiado trabajo”. En una farmacia de la calle Aranda, Pedro relató que “hay cables por todos lados; no sabes cuáles tienen o no corriente”, y recordó que hace medio año un hombre intentó colgarse de un poste para pasar luz a su local, pero recibió una descarga y “cayó con todo y escalera”.











