Humanizar a animales de compañía, detonante
Su atención es cada vez más onerosa // Incluye servicios de veterinaria, guardería, estética, cremación... // Crece adquisición de pólizas // Perros, los más asegurados
Lunes 19 de enero de 2026, p. 28
La humanización de las mascotas, de acuerdo con expertos, ha desatado el auge de una industria que no sólo implica la expansión de negocios como veterinarias, estéticas o guarderías, sino que se caracteriza por ofrecer servicios cada vez más especializados como seguros de vida y hasta médicos como nefrólogos.
En tan sólo tres años el número de establecimientos y servicios relacionados a mascotas crecieron 27 por ciento, por lo que suman 5 mil 258 unidades económicas en la Ciudad de México, según datos de la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco).
Uno de los negocios con “enorme potencial de crecimiento impulsado por la fuerte humanización de las mascotas” son los seguros médicos y de vida, indica la empresa GNP Seguros, la cual reporta 7 mil 800 pólizas vigentes que abarcan desde desparasitación, consulta médica, peluquería, limpieza dental, cremación y cuidados estéticos.
También cubren intervenciones quirúrgicas, análisis de laboratorio, hospitalización; responsabilidad civil en caso de que la mascota cause algún daño a otra persona, indemnización por fallecimiento y robo con violencia.
La firma detalló que 88 por ciento de las pólizas corresponden a perros, y los más asegurados son los mestizos, con edad promedio de dos años, y tres para gatos.
“Nuestras expectativas del seguro de mascotas son optimistas y apuntan a un crecimiento sostenido y acelerado durante los próximos años.
“Anticipamos que la penetración del seguro repuntará gracias a una mayor concientización en la población sobre los beneficios, el impacto financiero que tienen las emergencias veterinarias y el cuidado de sus mascotas a través de asistencias preventivas.”
La firma citó datos de la consultoría Mitofsky de 2019, en los que se estima que 65 por ciento de los mexicanos con mascotas las llevan al veterinario entre una y tres veces al año.
Atención que rebasa presupuestos
Ilse Villar, joven dentista, tiene un perro raza pomerania de un año, y desde pequeño ha sufrido por problemas estomacales que la han llevado a erogar miles de pesos en médicos y alimento; la última vez tuvo que adquirir croquetas tan especializadas que le costaron 2 mil pesos un solo paquete de dos kilos.
“He invertido unos 25 mil pesos entre ultrasonidos, estudios de sangre, citas de emergencias, nutriólogos, (…). Los problemas que tiene son alergias al maíz y al gluten, entonces, no le puedo dar cualquier alimento porque 80 por ciento de las croquetas tienen esos ingredientes.
“Hubo un momento en que tuve que darle comida natural como arrachera y verduras, esa vez gasté 800 pesos en cocinarle su comida”.
Medicina especializada, demanda en ascenso
Lucía Gómez, única doctora especializada en nefrología para animales de compañía en la Ciudad de México, comenta que la atención médica especializada no es nueva, sino que data de principios de este siglo, cuando en la UNAM se abrió un programa para especialidades y subespecialidades, pero en los últimos años ha sido más visible y la demanda cada vez mayor.
Explicó que aunque se utilizan equipos similares a los de la medicina humana –como en el caso de la hemodiálisis–, la atención veterinaria implica altos gastos de insumos y tecnología. Un oxímetro, por ejemplo, para medir en las personas el nivel de saturación de oxígeno puede costar 300 pesos, uno para animales de menor costo llega a valer 3 mil 500.
Una consulta ronda 2 mil 500 pesos, incluido un ultrasonido y análisis de sangre, aunque el monto puede incrementarse dependiendo de los estudios que se requieran y del hospital donde se atienda. “Hay veces que para hacer un diagnóstico más preciso se requiere de un electrocardiograma o un ecocardiograma”, expresó.
Gómez trabaja para el hospital veterinario Vetmet, donde las citas suelen saturarse y el tiempo de espera puede ser de hasta un mes, admite.
Sobre el fenómeno de la “humanización” de las mascotas, la especialista en nefrología reconoce que hay claroscuros. “Todos los seres vivos merecen atención y cariño. Es maravilloso que se busque mejorar su calidad y expectativa de vida, pero también debemos respetar sus libertades y bienestar como animales y saber cuándo termina su ciclo vital”, concluyó.











