Domingo 18 de enero de 2026, p. a11
En los Bills de Búfalo, el anhelo de alcanzar el Supertazón no era una simple meta deportiva, representaba una cuenta pendiente con su historia. El equipo había encontrado un camino distinto con Josh Allen. Parecía haber quebrado una losa que pesaba sobre sus hombros y los de toda una ciudad. “Es ahora o nunca”, afirmaron desde la televisión los cronistas locales, confiados en que Patrick Mahomes y los Jefes de Kansas City, acérrimos rivales y verdugos, no pudieron llegar a los playoffs. Pero Allen volvió a mirar al abismo.
La derrota por 33-30 en tiempos extra ante los Broncos de Denver, en la ronda divisional de la Conferencia Americana, pareció un microcosmos de la trayectoria reciente de Búfalo. Errores, capturas, castigos, dos entregas de balón justo en los momentos más decisivos. Y, una vez empatado el partido, el clímax del sufrimiento y la tensión llegó en forma de pañuelos amarillos. Los locales definieron la noche con un gol de campo, consecuencia de las tres pérdidas que sufrió el vigente Jugador Más Valioso de la NFL.
Denver buscará ahora el boleto al Supertazón en la final de Conferencia el 25 de enero en su estadio, ya sea contra Patriotas de Nueva Inglaterra o Texanos de Houston, rivales en el duelo de hoy. Allen lanzó para 283 yardas y tres anotaciones, pero una secuencia de errores lo dejó otra vez fuera del camino a su primera serie directa por el título de la liga. Si en las alturas de Mile High el aire escasea, a los Bills se les terminó el oxígeno de la forma más dolorosa posible: favoritos y con una oportunidad de oro después de la caída de su gran bestia negra, los Jefes de Kansas City, equipo que los eliminó hasta en cuatro ocasiones en esta década.
Bucle de fallas
Aunque los Broncos mandaron en el marcador durante gran parte del partido, necesitaron de una providencial intercepción de Ja’Quan McMillian, en el tiempo extra, para que Wil Lutz convirtiera el gol de campo ganador de 23 yardas. La intercepción de McMillian fue la quinta recuperación de balón de los Broncos en el encuentro. Búfalo, en cambió, entró en un bucle de fallas y recibió sanciones por interferencia de pase dos veces en la última serie de los locales.
Allen, asediado por las cámaras de televisión, no había perdido el ovoide en sus seis apariciones anteriores en la postemporada. Sufrió dos intercepciones y concedió dos balones sueltos en capturas de Nik Bonitto. PJ Locke también interceptó al mariscal de campo de los Bills, poniendo fin a su racha de 204 pases completos consecutivos en playoffs.
Los Bills comienzan otra temporada baja preguntándose qué se necesita para llegar al Supertazón. Esta vez Allen no tuvo a Joe Burrow, Patrick Mahomes ni Lamar Jackson en el camino y aun así no pudo lograrlo. Otra realidad enfrenta Denver, que albergará su primer campeonato de la AFC en una década, desde la defensa “No Fly Zone” que los ayudó a ganar la edición 50.
En medio de los festejos, Denver anunció que perdió a una de sus mejores piezas. El entrenador en jefe, Sean Payton, declaró que el mariscal de campo Bo Nix se fracturó un hueso del tobillo en la penúltima acción del duelo y quedará fuera el resto de la postemporada.
Con información de AFP











