Domingo 18 de enero de 2026, p. 4
Una reflexión sobre fragilidad de la masculinidad y su vínculo con el universo vegetal es el centro de la exposición Hombres y plantas, de la pintora mexiquense Fabiola Quezada (Temascalapa,1968), que se exhibe en la sala Weiss Villa de Brandeburgo, en Berlín, Alemania.
En entrevista con La Jornada, la artista habló sobre su visión de la masculinidad, la erradicación del machismo: “Hay algunas violencias de las que no se han hablado. Mi pintura apunta a buscar la igualdad entre hombres y mujeres, a una sana masculinidad. Veo en los niños que aún hay este gran peso de cargar con el machismo, pero también que casi no hay figuras que no estén envueltas en esos estereotipos a las que puedan acercarse”, comentó Fabiola Quezada.
El contexto actual es una determinante clara: aún hay temas como la guerra, la violencia y la brutalidad, las cuales pesan más en las figuras masculinas. “Como mujer me siento muy tocada por la violencia en México; por supuesto, está el tema de los feminicidios y las agresiones por género. No es justo que tengamos que sentir miedo al salir a la calle, por ejemplo, pero no podemos dejar de lado tampoco que las agresiones que padecen los hombres quedan mayormente invisibilizadas.
“Hay que erradicar el machismo. No hay otra forma de reducir la alta tasa de violencia que padecen los mismos hombres. Esa ficción de verlos construidos como arquetipos, como ficciones de invulnerabilidad, los aísla y aleja de percibirse como seres sensibles. Aunque en ocasiones encuentran en la violencia un refugio. Eso es algo fundamental que tenemos que cambiar como sociedad”, comentó la pintora.
Esta nueva muestra, que consta de 27 piezas divididas en dos salas, Fabiola Quezada mezcla las figuras masculinas y las acerca a las formas del mundo de las plantas, algo que para ella significa una fusión entre lo masculino y lo femenino: “Los curadores de la muestra me preguntaron el porqué plasmar cuerpos con las plantas. Para mí, las flores en un cuadro son un homenaje a las mujeres, hay mucha relación entre ellas, sobre todo en cuestiones de belleza y de fragilidad, y quiero vincular en ello a los hombres”.
En su búsqueda de la igualdad, la artista quiere que el público encuentre el vínculo que derive en una reflexión sobre la forma en que se cría a los niños. “Llevo más de 25 años en la pintura. Siempre me interesó el mundo de los cuerpos, por eso creo que la solución a la violencia está en la reflexión de vernos desde fuera, pero también en unirlos”, explicó la artista.
“Aquí en Europa se suele escuchar que la mayoría de los hombres jóvenes votan por la derecha, y las mujeres apoyan a la izquierda, sobre todo por el feminismo. Considero que esta forma de pensar no es certera. No puedo imaginarme a los niños pensando que sus compañeras los odian o los rechazan sólo por su género. Es un malentendido pensar que el feminismo está en contra de los hombres.
“¿Qué ejemplo deben tomar los más pequeños para no aspirar a la violencia ni al machismo?, el problema es que no hay; entonces ¿cómo podemos pedirles que no ejerzan la violencia, cuando los criamos bajo figuras que representan esos conceptos? Eso sólo los hace que se sientan confundidos. El arte puede servir para buscar la forma de un hombre nuevo, y ese es nuestro mayor desafío”, dijo Quezada.
La muestra Hombres y plantas se exhibe en la Weiss Villa de Brandeburgo, en la capital alemana.











