e confabularon los males mundiales y han creado una situación que justifica el nombre de esta nota: la alta tensión o alto voltaje que se refiere a cables conductores usados para transportar grandes cantidades de electricidad desde centrales generadoras hasta subestaciones, minimizando pérdidas de energía y, por el contrario, obteniendo resultados positivos.
Caso inverso el nuestro que, intentando producir un efecto efectivo, movemos grandes cargas de energía suponiéndoles resultados positivos y en cambio producimos verdaderos desastres y de rebote premiamos a su causante, ¿o no almirante Morales Ángeles? Véase el Tren Interoceánico.
Pero no basta con ese ejemplo, nosotros estamos empezando este 2026 sufriendo efectos de una crisis política internacional que es la situación de alta tensión que hoy se manifiesta en el enfrentamiento Trump contra el resto del mundo, pero principalmente con Venezuela, en menor grado con nosotros y Colombia, dejando a Cuba para después, poniendo así en riesgo la estabilidad del sistema internacional.
El apetito de Trump incluye a Groenlandia, lo que crea un estado de alarma en países miembros de la OTAN como Francia y el propio Groenlandia, produciendo además una alerta de otros apetitos del señor sobre distintos intereses estratégicos, de seguridad regional o de valor geopolítico. México está llevando la relación con Trump con serenidad, muy acertadamente. Espera a que Trump estire la liga demasiado y lo absorban otras inquietudes como el eterno Irán, más Rusia y China, que aún no sacan totalmente los dientes sobre Ucrania y Taiwan. Agréguese su frente interno, que cada día sube de color, mientras sus elecciones intermedias se acercan.
Por nuestro lado, ¡ojo! El país está viviendo un conflicto interno que vemos crecer día con día, con aparente rumbo a una situación política que afectaría su vida, poniendo en apremio la gobernabilidad y su futuro.
Sus manifestaciones, por el momento, son sólo ruidosas, pero prontas a montarse en cualquier protesta social de carácter legítimo como agricultores demandando agua, transportistas exigiendo seguridad o estudiantes inflamados. Tales muestras hasta hoy se han manifestado con disturbios poco significativos, salvo las imágenes negativas que proyectan con sus excesos; la pradera esta seca y a la presidenta se le advierte sola.
Para la lenta erosión del poder oficial pintan mucho la corrupción generalizada y evidente, los escándalos políticos y todavía la incapacidad del Estado para garantizar seguridad.
El gobierno anuncia importantes logros, pero el gran crimen al que se refieren lastima menos al pueblo que lo que lo hiere en cualquier espacio: impunidad evidente, secuestros, robos a transeúntes, extorsiones, feminicidios y abusos sexuales.
Para apreciar la situación desde otra óptica, la de la sociedad más informada, pueden estimarse temas que inquietan en otras esferas, que, aunque parezcan impares, merecen reflexionarse:
1. Cuáles pueden ser los posibles actos concretos de Trump, qué respuestas pudieran darse y quién está a cargo de diseñarlas.
2. Ante una amenaza cumplida de Trump que exprese violencia, cuáles serían los planes contingentes de defensa.
3. Hasta dónde van a llegar los senadores Fernández Noroña y Adán Augusto López; el primero exhibiendo bajezas increíbles que en su responsabilidad dañan la imagen del país y el otro, Adán Agusto, manifestándose constantemente como claro retador de la presidenta. Si así se define, que abra su juego.
4. De última hora, Trump dice no importarle que hubiera tratado o no. No debe temérsele, es otra de sus gansadas.
5. Cómo será la conducta de los partidos de oposición ante la reforma electoral en ciernes.
6. ¿Cuándo empezaremos la reconstrucción de nuestro prestigio ante la comunidad internacional.
7. ¿Cómo vamos a manejar el mundial de futbol en condiciones de seguridad colectiva e individual?
En términos generales, empezamos el 2026 cerca de una situación que refleja la fragilidad de nuestros sostenes democráticos. Es ocasión para reditar ciertas ideas e innovar con otras referidas a la responsabilidad de todos los mexicanos ante una situación o conjunto de situaciones que invitan a mirar lejos y actuar cerca.












