Mamina y su aprendiz de botánica se presentará mañana en la librería Mauricio Achar
Viernes 16 de enero de 2026, p. 5
Hay abuelas que guardan recetas en cuadernos manchados de aceite y otras que cargan saberes antiguos en los bolsillos del delantal.
Mamina y su aprendiz de botánica, el libro infantil más reciente de Gina Jaramillo, con ilustraciones de Alejandro Magallanes, pertenece a esta segunda estirpe: la de las mujeres que curan, acompañan y sostienen a la comunidad desde lo cotidiano, la escucha y las plantas.
Publicado por Penguin Random House, narra la historia de una niña que acompaña a su abuela en largos paseos matutinos por el “sitio”, como se nombra en Chiapas al jardín silvestre que crece al fondo de las casas.
Ahí, entre hierbas aromáticas, semillas, hongos y raíces, aprende que cada planta guarda una potencia y que no todos los dolores habitan el cuerpo. Algunos viven en el alma y requieren infusiones dulces y una buena plática.
“Mamina se inspira en mi abuela, pero es la representación de muchas mujeres que han trabajado toda su vida como cuidadoras, como sostenes económicos, sociales y emocionales, y que pocas veces son nombradas desde ese lugar”, señaló Gina Jaramillo (Comitán, Chiapas, 1982) en entrevista con La Jornada.
Explicó: “el libro cuestiona la visión romántica sobre el trabajo de las abuelas y pone sobre la mesa el valor del cuidado como labor cotidiana y fundamental”.
En la historia, la protagonista no es doctora, pero todo el pueblo acude a ella. Llega la señora Elba por su crema de sábila para los huesos cansados; don Pantaleón, con el ceño fruncido y el ánimo torcido, que se va sonriendo después de un té de pasiflora y valeriana, o Lupe, embarazada de trillizos, que recupera la calma mientras recibe un masaje con bálsamo de caléndula.
“Quienes acuden con algún padecimiento terminan convirtiéndose en sus amigas”, añadió la escritora. “Hay una relación y un cuidado que se va construyendo con el tiempo, igual que con las plantas”.
La botánica funciona como punto de partida para abordar temas como el duelo, la transmisión del conocimiento y la herencia afectiva.
“Es un libro muy introspectivo. Quería hablar de la pérdida desde un lugar más silencioso, porque no todos los duelos se viven desde lo festivo o desde lo coyuntural del Día de Muertos. A veces basta guardar silencio, llorar, preparar un tecito y vivirlo desde otro lugar”, explicó Jaramillo.
Para la autora, la escritura de este volumen fue también una vía para procesar duelos personales. “Durante mucho tiempo fue una historia dolorosa, pero escribirla me permitió compartirla con las infancias y entender que esas pérdidas también se pueden trabajar desde la literatura.
“La protagonista es profundamente amorosa, sabia y comunitaria, construida a partir de la memoria familiar y de muchas otras experiencias compartidas. Tiene ficción y pedacitos de muchas maminas.”
El territorio ocupa un lugar central en el relato. Ambientada en los Altos de Chiapas, la historia propone un ritmo pausado y una lectura que invita a la atención y a la conversación. “Me interesaba descentralizar la historia, mostrar otros paisajes, otros sonidos y otras vegetaciones que no siempre están representadas en la literatura infantil”, afirmó la también historiadora del arte y gestora cultural.
El trabajo visual de Magallanes acompaña esta propuesta con un personaje que se aleja del estereotipo. Usa jeans, blusas bordadas y guaraches; es una mujer activa y comunitaria. “Desarrollamos el personaje en diálogo, pero luego vino una libertad creativa total de su parte. Los colores, las texturas y las capas remiten a Chiapas, a su diversidad y a su fuerza visual”, añadió Jaramillo.
Dentro de su trayectoria en la literatura infantil, este volumen ocupa un lugar particular. “Es el más personal”, reconoció la autora. “Es también una invitación a acercarnos a nuestras abuelas, a escucharlas y aprender de ellas mientras están con nosotras”.
Mamina y su aprendiz de botánica se presenta mañana al mediodía en la librería Gandhi, sucursal Mauricio Achar (Miguel Ángel de Quevedo 121, colonia Guadalupe Chimalistac). Acompañarán a la autora el ilustrador Alejandro Magallanes, la editora Carolina Herranz y la escritora Alma Delia Murillo.












