Miércoles 14 de enero de 2026, p. 6
La falta de acuerdos de forma y fondo en el Instituto Nacional Electoral (INE) se puso nuevamente de manifiesto en la construcción de la propuesta de reforma electoral de este órgano.
Al acto de entrega del documento a la comisión presidencial encargada de coordinar los trabajos de esta iniciativa sólo asistieron nueve de los 11 consejeros. Las ausentes, Claudia Zavala y Dania Ravel, señalaron que el documento se hizo a prisa y sin la especialización técnica necesaria.
La primera proponía otro método de integración y no sólo hacer una lista de propuestas, sino armar razonamientos jurídicos por sistemas (partidos, fiscalización, contencioso, etc.) para hacer notar sobre todo las dificultades a las que se enfrentaron, por ejemplo, al operar la primera elección judicial.
A su vez, Ravel se abstuvo de ir porque la última versión de la propuesta, la que finalmente se entregó, les llegó 45 minutos antes de la cita, lapso insuficiente para el traslado al centro de la ciudad, previa lectura del texto.
Desde el viernes, los consejeros detectaron 59 propuestas a modificar, es decir, faltaba sólo un fin de semana para acudir a presentar el planteamiento y el documento aún no estaba listo, comentó Ravel.
El domingo le dijeron que el papeleo estaba siendo revisado por la Secretaría Ejecutiva; recibió la nueva versión en la noche y renvió sus acotaciones el lunes a las 6 de la mañana, por lo que la última modificación le llegó minutos después de las 11.
“Yo estaba aquí en el INE y les dije: a ver, yo hago más de una hora de trayecto y nos pidieron que llegáramos 15 minutos antes, no me da la vida para poder leer ese documento antes de que estemos ahí”, indicó.












