Miércoles 14 de enero de 2026, p. 17
Copenhague. El primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, aseguró ayer que la isla ártica prefiere ser parte de Dinamarca que convertirse en un territorio de Estados Unidos.
“Groenlandia no está en venta. Nos enfrentamos a una crisis geopolítica y si tenemos que elegir entre Estados Unidos y Dinamarca ahora mismo, elegimos a la segunda”, declaró Nielsen en una conferencia de prensa conjunta en Copenhague con su homóloga danesa, Mette Frederiksen.
“Nos mantenemos unidos en el reino de Dinamarca”, sentenció.
Trump ha insistido en que se apoderará de Groenlandia, al amenazar que quedará bajo control estadunidense “de una forma u otra”.
Las advertencias crearon una crisis para la Organización del Tratado del Atlántico Norte, al provocar la indignación de los aliados, quienes han advertido que cualquier toma de control de Groenlandia tendría graves repercusiones para la relación entre Estados Unidos y Europa.
Los cancilleres de Dinamarca y Groenlandia se reunirán este miércoles con el vicepresidente estadunidense, JD Vance, y el secretario de Estado, Marco Rubio, después de que Trump intensificó los amagos de apoderarse de Groenlandia.
El ministro de Asuntos Exteriores danés, Lars Lokke Rasmussen, y su homólogo groenlandés, Vivian Motzfeldt, indicaron a los periodistas el martes en Copenhague que solicitaron la reunión con Rubio tras las intimidaciones de Trump.
“Nuestra razón para buscar la cita que nos han dado ahora fue trasladar toda esta discusión… a una sala donde podamos mirarnos a los ojos y hablar sobre estas cosas”, resaltó Rasmussen.
Aaja Chemnitz, una política groenlandesa en el Parlamento danés, comentó a Al Jazeera que la mayoría de los 56 mil habitantes de Groenlandia no querían convertirse en ciudadanos estadunidenses.
“Groenlandia no está en venta y nunca lo estará”, afirmó Chemnitz, del partido Inuit Ataqatigiit.
“La gente parece creer que puede comprar el alma groenlandesa. Es nuestra identidad, idioma y cultura”, aseveró Chemnitz.












