Los federativos, subyugados a la MLS, olvidaron a la afición
l público mexicano es el más despreciado del mundo. La Liga Mx está diseñada pensando sobre todo en los televidentes de Estados Unidos y lo que le genera en cuanto a derechos de transmisión. Los gringos, que todo miden y de todo tienen estadísticas, descubrieron el potencial, confabularon los federativos de ambas naciones (Federación Mexicana de Futbol y Major League Soccer) e inventaron la Leagues Cup, certamen que interrumpe y pisotea el calendario de la Liga Mx, la deja botada –corta la de por sí escasa emoción–, todos los equipos corren al vecino país del norte a la caza de dólares… Con la Copa del Mundo 2026 ocurrió lo mismo, la FIFA únicamente consideró el ingreso per cápita de los estadunidenses para establecer sus precios.
De tanto jugar allende el río Bravo, el Tri termina por no ser ni de aquí ni de allá. Y aunque en los partidos, al momento de los himnos, los futbolistas creen sentir con claridad la idea de la patria y a algunos se les anegan los ojos, a la mínima provocación demuestran hondo distanciamiento. En ciclos anteriores, varios seleccionados “europeos” pidieron a los estrategas no ser citados en México, sino llegar directo a Estados Unidos para evitar las afectaciones de la altitud y el clima de la tierra que los vio nacer; ahora les resulta dañina… Tras el reciente partido contra Uruguay, en Torreón, donde la selección fue incapaz de dar una satisfacción, Raúl Jiménez justificó: “Causa tristeza jugar de local y que te abucheen. Por eso nos llevan siempre a Estados Unidos”.
Todo empezó en 2002, cuando los directivos se quebraban la cabeza en sus afanes de lucro. Se acercó como la serpiente a Eva la empresa SUM (Soccer United Marketing), jocosos y entreguistas vendieron su alma al diablo. La selección mexicana juega partidos amistosos allá a partir de 2003, explotando la nostalgia de los connacionales que han migrado a Estados Unidos, esos que por estos días viven a salto de mata, bajo la amenaza de ser deportados… Y adiós Copa América y Copa Confederaciones. Adiós ese roce que daba progreso… Renovaron firmas en 2006 y se inventaron el torneo Interliga, antecedente de la Leagues Cup. Justino Compeán, entonces titular de la FMF, avisó que sólo se programarían (“premiaría”) partidos en aquellos estadios de México con “buena respuesta” de la gente.
Memorables palabras de Compeán ( La Jornada, 27/03/07): “Que tenemos deseos de hacer más juegos en México, sí, ¡pero no en cualquier parte de la República! Si ustedes ven lo que se cobró en Monterrey (hablaba de un Tri-Paraguay) y si otros estadios lo pueden hacer, pues que levanten la mano”. Ante la pregunta de si la federación estaba volviendo elitista al Tri, respondió con sarcasmo que no, “pero por fortuna tenemos la televisión abierta. Quien no pueda acudir a un estadio tiene siempre ese recurso”. Presumió muy ufano que el ingreso de taquilla en Nuevo León, la plaza más rica del país, había sido apenas de 50 por ciento de lo que colectaban en los inmuebles estadunidenses.
El ingreso per cápita en Estados Unidos es de 90 mil dólares y el de México, 11 mil, así que el grueso de los aficionados brillará por su ausencia en los juegos del Mundial, poco atractivos e intrascendentes, que asignó la FIFA a Guadalajara, Monterrey y CDMX… Sólo quedará seguir la recomendación de Compeán y encender la pantalla… La misma lógica opera en cuanto al futbol mexicano en el Clausura 2026, torneo incómodo, de relleno y con uno que otro juego de interés. El femenil –con la novedad de que Cruz Azul deja La Noria y se va a Morelos– arrancó con los candidatos de siempre: Tigres, Monterrey, América, Chivas, Tuzas…
La varonil de plano no se da a respetar. Incluye al Mazatlán, condenado a la extinción y desde ya un cheque en blanco. La afición poblana repudia al dueño Ricardo Salinas Pliego, quien se aferra al club para mantenerse en la junta de dueños, ¿el gobierno local le seguirá prestando el estadio Cuauhtémoc?.. Atlas y León harán un envión para tratar de venderse bien, Toluca quiere ser tricampeón, Cruz Azul de nuevo se distingue por abrir la chequera y Necaxa aprovechó para llenar sus arcas, Monterrey, ¿otro ridículo?… Pero como siete de cada 10 aficionados de origen mexicano siguen por televisión a la Liga Mx desde el vecino país del norte, el negocio va.












