Solicitan ayuda estatal y federal
“La familia michoacana quiere apoderarse de bosques, aguas y áreas de explotación minera”, aseveran
Lunes 5 de enero de 2026, p. 25
Coyuca de Catalán, Gro., En una improvisada trinchera, en inmediaciones de la comunidad de Hacienda de Dolores, municipio de Coyuca de Catalán, en la Tierra Caliente de Guerrero, decenas de niños, jóvenes y adultos, pertenecientes al ejido Guajes de Ayala, se concentran con un solo propósito: impedir la llegada de miembros del grupo criminal La familia michoacana (FM).
Mientras realizan las tareas de vigilancia, los habitantes de los poblados El Pescado, Los Órganos, El Saibal, La Sierrita, Los Gachupines y la Saiba María, tienen que salir de sus hogares y dejar solas sus cosechas, potreros, animales, entre otros bienes y propiedades.
Javier Hernández Peñaloza, presidente del comisariado del ejido Guajes de Ayala, recuerda, en entrevista, que “antes de que se generalizara la violencia en la región, éramos 13 pueblos que ocupaban más de 18 mil hectáreas de bosques, aguas y áreas de explotación minera, que es a lo que vienen los de la FM”.
Comenta que la trinchera de Hacienda de Dolores no es la única que tienen, “hay más pero ésta es de las más importantes debido a que colinda con el ejido de El Balcón, el de San Antonio las Texas y la cabecera, Coyuca de Catalán”.
Esta corresponsalía recorrió por dos días algunos de estos pueblos, donde la mayoría de los habitantes han sido desplazados por la violencia generada por la delincuencia organizada.
Desde Chilpancingo, capital del estado, para llegar hasta la localidad de El Pescado se tienen que recorrer en vehículo más de 12 horas de caminos de terracería, principalmente, en muy mal estado.
Hernández Peñaloza menciona que una de la demanda de los lugareños es que en Hacienda de Dolores se instale una Base de Operaciones Mixtas (BOM), “pero los gobiernos federal y estatal no nos hicieron caso”.
“Por eso estamos aquí y a diario hacemos rondines de vigilancia debido a la inseguridad que se vive en la zona; desde 2021, cuando ocurrieron las primeras incursiones de la FM, que obligó a los pueblos a desplazarse, casi no hay gente”, apunta.
El líder ejidal explica que estos operativos comunitarios de seguridad tienen el objetivo de “salvaguardar la integridad de nuestras familias, ante las amenazas del crimen organizado; el gobierno no garantiza seguridad, por eso tenemos que hacerlo nosotros”.
Recalca que los lugareños “no somos aptos para este tipo de cosas; por eso desde el primer momento hemos demandado la seguridad en la zona (con la instalación de una BOM), porque nosotros no somos quiénes para estar haciendo funciones de seguridad”.
Puntualiza que si el gobierno estatal o federal les da seguridad, con apoyo de la Secretaría de la Defensa Nacional o la Guardia Nacional, “nosotros guardamos todo lo que tenemos, sea mucho o poco. ¿Por qué? porque si nos garantizan la paz, no tenemos por qué andar armados, es sólo para la defensa personal”.
“Armas en manos equivocadas”
En su opinión, de 100 por ciento de armas que hay en México, “80 por ciento está en manos equivocadas”.
Javier Hernández hace una pausa durante la entrevista y señala un punto en el cerro: “allí arriba están todavía resultados de la cosecha; los rondines de vigilancia distraen a los pobladores de sus actividades cotidianas, lo cual puede ser contraproducente porque los criminales lo pueden aprovechar para atacar los pueblos”.
“Necesitamos que se garantice la paz para la siembra y cosecha de maíz, de cualquier tipo de trabajo y actividad laboral de los habitantes de la Sierra de Guerrero”, demanda.
–¿Qué dicen sus familias cuando salen a estos rondines?
–Creo que se necesita padecer la inseguridad para entender el problema y el porqué se llevan a cabo los operativos de vigilancia. La preocupación existe las 24 horas en las mujeres, madres, padres, la sicosis, el miedo a salir de casa y no saber si regresarás.
Reprochan abandono
Sobre el tema de los desplazados por la violencia, Hernández Peñaloza, reprocha que los tres niveles de gobierno no atiendan a ese sector de la población; “aunque haya funcionarios que aseguren que sí lo hacen, es mentira. A veces van, hacen un censo y no pasa nada, les dan una despensa y eso es todo”.
Expone que los desplazamientos de familias, con menores incluidos, “es un riesgo alto, porque como el gobierno no les da seguimiento, en ocasiones optan por terminar en las calles, en el abandono y algunos se suman a las filas de del crimen organizado”.
“Desgraciadamente es un problema de nunca acabar, sería una ignorancia nuestra, o al menos de mi persona, decir o creer que la delincuencia se va a erradicar. No es verdad, esto no se va a terminar, por eso la petición en este caso a los gobiernos es que atiendan a la población afectada”, sostiene.
Defendemos lo nuestro
Los habitantes de la Tierra Caliente “sólo estamos defendiendo lo que es nuestro, la autonomía de regirnos como pueblos de la Sierra, que nadie venga a dar órdenes ni a apropiarse de lo nuestro; no queremos y nos resistimos hasta hoy a estar bajo las órdenes de la FM”, asegura Hernández Peñaloza.
Indica que en el rubro de la minería y los recursos naturales, la FM, liderada, por los hermanos Hurtado, se ha extendido porque es una de sus fuentes de ingreso; incluso financian por completo todos esos proyectos. Apropiarse de la Sierra es un avance grandísimo para el crimen organizado, apunta.
Lamenta que en la región no haya maestros; en la escuela de la Hacienda de Dolores las clases se suspendieron desde octubre debido a la inseguridad, los profesores optaron por irse.
Lo mismo pasa con los médicos: el centro de salud en la localidad de El Pescado está abandonado; no hay medicinas, ni siquiera caducadas: no hay ni una venda para curar a algún herido.
“La sierra está en el abandono total, si el gobierno nos quiere tener así, no hay problema: pero que no nos quite el derecho de estar en paz. No tenemos garantías para la educación, ni la salud y encima nos arrebata el derecho a vivir en tranquilidad”, reprocha.
Confirma que en el ejido Guajes de Ayala “hay pueblos y rancherías que sólo están habitados por siete personas” y advierte que no se irán, “vamos a defender nuestro territorio, aunque las autoridades federales y estales no pacifiquen la zona”.
En conferencia, en una de sus trincheras, hecha con rosas, y bajo la sombra de un amate, los campesinos, rodeando a su líder, pidieron a la presidenta Claudia Sheinbaum seguridad en la región porque “no es nuestra tarea andar amados, pero ante la falta de seguridad lo tenemos que hacer”.
Aseveraron que la FM quiere apoderare del ejido Guajes de Ayala, municipio de Coyuca de Catalán, y con ello de la ruta que es la principal salida de Tierra Caliente a la Costa Grande, “por eso estamos aquí”.
Guajes de Ayala tiene una extensión de más de 18 mil hectáreas,de las cuales una cuarta parte es zona de explotación forestal y minera, además de que cuenta con grandes veneros de agua en sus montañas.












