Lunes 5 de enero de 2026, p. 28
De las solicitudes de cambio de uso de suelo para construir viviendas, hoteles y comercios, 99 por ciento propician el estrés hídrico, el incremento en la generación de residuos sólidos y el aumento de tránsito vehicular, según datos de la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT).
Se trata de iniciativas que, como parte del proceso legislativo, son enviadas a dicha dependencia para que emita una opinión positiva o negativa de la propuesta. Si bien estas resoluciones no son estrictamente vinculantes, sí son consideradas en la dictaminación final.
Es así que en el año reciente, de 20 solicitudes de cambio de uso de suelo, 19 fueron rechazadas tras evaluar su compatibilidad con los principios de sustentabilidad ambiental, equilibrio ecológico, ordenamiento territorial y protección de recursos naturales.
Uno de los motivos más recurrentes y críticos de las iniciativas es el incremento “significativo” en la demanda de agua potable, lo que agrava la sobrexplotación del acuífero y el déficit hídrico estructural de la ciudad, según informó la dependencia, que advierte que esto vulnera el derecho a un ambiente sano y los objetivos de gestión sustentable del recurso hídrico, en un contexto en el que la capital del país “enfrenta una crisis hídrica crónica”.
Otro impacto frecuentemente destacado es el asociado a los usos mixtos, habitacional-comercial, hotelero o de servicios, que multiplican la producción de residuos urbanos. La PAOT advierte que estas iniciativas “exceden la capacidad actual de recolección, tratamiento y disposición final, contribuyendo a la saturación de sitios de disposición y al riesgo de contaminación del suelo y del agua”.
Entre las propuestas también se ha detectado que fomentan el incremento del tránsito vehicular y la presión sobre la vialidad. Este problema, aunque no es tan recurrente como la gestión del agua y los residuos, se ha identificado en propuestas que implican mayor afluencia vehicular como comercios, hoteles o plazas, lo que genera congestión de vialidades ya saturadas y afectación a la movilidad.
El 11 de diciembre pasado, la Comisión de Desarrollo e Infraestructura Urbana del Congreso local sesionó para desechar cinco iniciativas de cambio de uso de suelo en las colonias Juárez y Condesa, en la alcaldía Cuauhtémoc, y Polanco segunda sección, en Miguel Hidalgo, que pretendían la construcción de viviendas, principalmente, al considerar que los cambios provocarían estrés hídrico en la zona.












