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Trump utiliza el futbol para demostrar su hegemonía: especialista

Infantino le otorgó una protección simbólica en diciembre pasado, agrega politólogo de la UNAM

 
Periódico La Jornada
Domingo 4 de enero de 2026, p. a10

En cada edición de la Copa del Mundo, las reglas de la FIFA terminan donde comienzan los intereses del poder. Desde la Italia de Benito Mussolini (1934) hasta la Argentina de Jorge Rafael Videla (1978), el máximo organismo del futbol ha mantenido una postura de supuesta neutralidad política que no castiga crímenes de guerra, sino intervenciones gubernamentales directas en sus estructuras deportivas. La reciente ofensiva de Estados Unidos contra Venezuela y el presidente Nicolás Maduro, ha causado indignación en miles de aficionados que exigen la exclusión del país agresor del torneo del próximo verano, el cual organiza junto con México y Canadá.

Según los estatutos de la FIFA, las sanciones por injerencia directa del Estado, violaciones graves a los reglamentos deportivos, riesgos comprobados para la seguridad de las competencias o decisiones respaldadas por sanciones internacionales formales –como la resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas– corresponden sólo a las federaciones miembros, no a los gobiernos, por lo que cualquier conflicto externo es ajeno a su jurisprudencia. Paradójicamente, los clubes y selecciones nacionales de Rusia no volvieron a participar en competencias internacionales, incluida la Copa de Qatar 2022, debido a la invasión a Ucrania y la exigencia de la comunidad internacional de tomar medidas contundentes como respuesta.

La organización inglesa Fairsquare, dedicada a promover la rendición de cuentas en el deporte, acusó en diciembre a la Comisión de Ética de la FIFA de vulnerar en reiteradas ocasiones el principio de neutralidad política durante el sorteo de la fase de grupos de la Copa en Washington, donde el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, recibió el primer Premio de la Paz otorgado por la federación internacional de futbol. Algunos observadores consideran que los actuales jueces designados en dicha comisión operan con menos independencia que sus predecesores hace una década, cuando el entonces presidente Joseph Blatter fue destituido de su cargo por irregularidades financieras y múltiples arrestos de altos funcionarios.

“La FIFA pasó de ser investigada por la FBI a poner todo al servicio del presidente de Estados Unidos”, señala a La Jornada el doctor en Ciencia Política por la Universidad Nacional Autónoma de México, Hugo Sánchez Gudiño, en referencia al mayor escándalo de corrupción en la historia del futbol, denominado FIFAGate, que expuso en 2015 una extensa red de sobornos, fraude y lavado de dinero de miembros, empresarios y confederaciones continentales investigadas por el Departamento de Justicia estadunidense. “De alguna manera, el Premio de la Paz fue una expresión simbólica, una protección que dio la FIFA a un personaje que ataca a un país soberano como Venezuela y utiliza al futbol para demostrar su hegemonía política”.

En la Federación de Futbol de Estados Unidos (US Soccer, por sus siglas en inglés), no hay indicios de algún proceso que la FIFA haya abierto en su contra. Tampoco existe un pronunciamiento de su titular, el suizo Gianni Infantino, quien se ha referido a Donald Trump como “un amigo muy cercano”. Esta complicidad –apunta el también maestro e investigador de la UNAM– se parece mucho a la que tuvo el máximo organismo en 1978 con los militares argentinos, en una época de dictaduras sanguinarias en Sudamérica. “Argentina inauguró la Copa del Mundo de ese año en el estadio Monumental, a 2 kilómetros del lugar donde encarcelaron, torturaron y asesinaron a miles de personas. Hubo una violación brutal de derechos humanos y la FIFA fue indiferente a eso”.

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▲ Donald Trump habla con periodistas acompañado del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, durante una reunión con el grupo de trabajo de la Casa Blanca sobre la Copa Mundial 2026 en la Oficina Oval a mediados de noviembre pasado.Foto Ap

Doble criterio

Otro caso llamativo es el de la antigua Yugoslavia, expulsada el 1º de octubre de 1992 de la fase de clasificación para el Mundial de 1994 no por un problema interno de la FIFA, sino debido a las sanciones impuestas por Naciones Unidas contra Serbia y Montenegro por la Guerra de los Balcanes. Tampoco hubo clubes en las competencias europeas de 1992-1993 y 1993-1994. Sus selecciones volvieron a competir hasta poco antes de 1995. Como el futbol no es un territorio neutral, la FIFA dejó de anunciar acciones decisivas en el escenario geopolítico cuando colectivos y organizaciones defensoras de los derechos humanos pidieron la suspensión de Israel de cualquier competencia deportiva por el genocidio en la franja de Gaza.

“La FIFA no puede resolver los problemas geopolíticos”, argumentó en un comunicado el presidente Infantino ante una ola de críticas por el doble criterio de sus reglamentos. “Se ha convertido en una especie de Organización de Naciones Unidas del futbol”, ironiza Sánchez Gudiño. “La propia Cuba se encuentra en una situación terrible por el bloqueo comercial, económico y financiero impuesto por Estados Unidos, pero cuando existe una alianza político-deportiva tan fuerte, tan consecuente ante las ocurrencias del presidente de una nación, es difícil que se apliquen las normas en torno a la organización de un Mundial. Mucho más que cuando se trata de un país más pequeño, y no de una potencia, como Venezuela”.

Diversos colectivos y grupos de aficionados han cuestionado no sólo la estructura de gobernanza de la FIFA, sino también que Infantino ignore las reglas de la organización y actúe de maneras que son contrarias a los intereses del deporte. “Esto es lo que queremos de un líder. Usted, sin duda, merece el primer Premio de la Paz por sus acciones, por lo que logró de una forma increíble. Siempre podrá contar con mi apoyo”, dijo a Trump el titular del máximo organismo de futbol en Washington. “Con gran pesar, suponemos que Infantino tendrá que retirar ahora el galardón”, replican ahora miles de usuarios en redes sociales con imágenes en video de aquella ceremonia que le ha dado la vuelta al mundo.