Con información del INE, se han recuperado identidades de 6 mil personas sin reconocer
Sábado 3 de enero de 2026, p. 10
La confronta de huellas dactilares de personas fallecidas no identificadas con información del Instituto Nacional Electoral (INE) ha dado resultados “tangibles” para conocer su identidad, pero la falta de normativa sobre el manejo de los datos personales ha hecho que las fiscalías tengan retrasos para encontrar a sus familias, aseveró el Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA, por sus siglas en inglés).
Un ejemplo es el estado de México, “donde se tienen ya más de mil identificados”, pero hasta noviembre pasado habían restituido “muy pocos cuerpos” porque no ubican a los familiares, sostuvo Maximilian Murck, del equipo de UNFPA, agencia que colabora con el gobierno mexicano en la atención a la crisis de desaparición de personas.El problema, afirmó, es que muchas de las fiscalías tienen dudas sobre si pueden publicar los datos personales. No obstante, reconoció que cada vez más estados están difundiendo los nombres. La información fue presentada al Sistema Nacional de Búsqueda (SNB), donde Murck instó a las fiscalías a que publiquen los datos con base en los lineamientos del protocolo homologado de búsqueda.
En 2024, recordó, el INE reportó formalmente que se recuperaron las identidades de más de 6 mil 429 personas sin identificar. Indicó que en el caso de Zacatecas, “se lograron regresar más de 300 cuerpos, muchos de larga data”.
Para coadyuvar en esta materia, el UNFPA presentó en la sesión de noviembre del SNB, un estudio elaborado por Diego García Ricci, especialista en protección de datos personales de la Universidad Iberoamericana. El investigador destacó que la ley general en materia de desaparición forzada “autoriza el tratamiento” de esta información, mientras que el protocolo homologado para la búsqueda establece la obligación de las fiscalías de emprender la localización de las familias cuando se identifiquen los restos humanos.
“El protocolo autoriza búsquedas en Internet, redes sociales, utilizar teléfonos, correos, mensajería y visitas a domicilio”, aseguró. En caso de no haber contacto, aseveró, se puede emitir un boletín con retrato, reconstrucción facial; describir rasgos, vestimenta y objetos hallados.
En cuanto a la difusión en redes sociales, como Facebook o Instagram, García Ricci recomendó a las fiscalías que se realice mediante publicaciones genéricas que redirijan a las páginas web institucionales, y que éstas se depuren una vez que han sido localizados los familiares.
“No se deben publicar fotografías de cuerpos sin vida” ni la Clave Única de Registro de Población (CURP), sólo los datos estrictamente necesarios para localizar a los familiares”, aclaró. Murck indicó en otra sesión del SNB que otro de los retos para restituir los cuerpos es la efectiva cooperación entre fiscalías, ya que los cuerpos identificados en un estado puede que pertenezcan a otra entidad.












