on la llegada de 2026, quisiera transmitir, en nombre de la Embajada de China en México, mis mejores deseos de Año Nuevo a los amigos mexicanos de todos los sectores: ¡Feliz Año Nuevo! Hace seis meses asumí mis funciones en México y desde entonces, he tenido la oportunidad de mantener intercambios cercanos y profundos con personas de los sectores político, empresarial y académico. En estas conversaciones, muchos amigos me han preguntado: ¿Cuál es el secreto del éxito de China? ¿Cómo ha logrado compartir los frutos de su desarrollo con México y con otros países del mundo? Mi respuesta es sencilla: mirar al futuro con una visión de largo plazo. Desde el modelo de desarrollo, hasta el fortalecimiento de las relaciones sino-mexicanas y la cooperación estable con ALC, China siempre ha adoptado una visión de largo plazo y una acción pragmática, integrando su propio desarrollo en el progreso común de toda la humanidad.
Guiado por los planes quinquenales, China impulsa su desarrollo nacional. Tal como reza un antiguo dicho chino, “trazar un plan maestro y llevarlo adelante generación tras generación”. Desde 1953, China ha aplicado 14 planes quinquenales consecutivos, y en 2026 pondrá en marcha el XV Plan Quinquenal. Al repasar la trayectoria económica de la Nueva China, observamos que entre 1952 y 2024, el Producto Interno Bruto de China creció a un ritmo promedio anual del 7.9 por ciento, logrando avances en los ámbitos político, económico, cultural, social y ecológico. China pasó de un país empobrecido y debilitado a uno con un ingreso per cápita superior a 13 mil dólares, un valor agregado manufacturero cercano a 30 por ciento del total mundial y una fortaleza integral situada entre las principales del mundo. La historia y la práctica demuestran con claridad que los planes quinquenales, elaborados de manera científica y aplicada de forma continua, constituyen una experiencia clave de la gobernación del Partido Comunista de China y reflejan la ventaja fundamental del sistema chino.
Sobre la base del beneficio mutuo, China fortalece la amistad sino-mexicana. La amistad entre China y México tiene larga data. A lo largo de más de 50 años de relaciones diplomáticas, los vínculos bilaterales han mantenido un ímpetu estable. Especialmente desde el establecimiento de la Asociación Estratégica Integral China-México, los dos países han mantenido un intercambio estrecho en múltiples sectores, tales como la economía, la política y la cultura, trayendo así beneficios tangibles para ambos pueblos. Actualmente, las relaciones sino-mexicanas enfrentan interferencias externas y nuevos desafíos. Como dos civilizaciones milenarias, los políticos y personalidades perspicaces de ambos países no sólo deben reflexionar sobre cómo avanzar en las relaciones sino-mexicanas en el nuevo año, sino también planificar su desarrollo desde una perspectiva de cinco, 10 o incluso 50 años, sin limitarse a las ganancias o pérdidas inmediatas y pensando en el bienestar de las futuras generaciones. La cooperación de beneficio mutuo constituye la única opción correcta, que corresponde a los intereses fundamentales de ambos países. China está dispuesta a trabajar junto con México para oponerse al unilateralismo y al proteccionismo, salvaguardar el verdadero multilateralismo, y promover un desarrollo estable y duradero de las relaciones bilaterales sobre la base del respeto mutuo y la cooperación de ganancias compartidas, con miras a reunir fuerzas constructivas para enfrentar los desafíos globales.
Con el objetivo de construir una comunidad de futuro compartido, China promueve la cooperación entre China y ALC. Este año se celebró con éxito en Beijing la Cuarta Reunión Ministerial del Foro China–CELAC, en la que el presidente Xi Jinping anunció los cinco programas para la construcción conjunta de comunidad de futuro compartido China-ALC, marcando el rumbo de la cooperación futura entre ambas partes. Recientemente, China publicó el tercer Documento de Política de China hacia América Latina y el Caribe, lo que pone de manifiesto que las relaciones entre China y ALC han entrado en una nueva era caracterizada por la igualdad, el beneficio mutuo, la innovación, la apertura y el bienestar de los pueblos, sentando un referente para la cooperación Sur–Sur. Asimismo, el volumen del comercio entre China y ALC continúa creciendo, mientras que los ámbitos de cooperación se han ampliado más allá del comercio y la inversión, extendiéndose a nuevos sectores como la economía digital, el desarrollo verde y la innovación científico-tecnológica, con resultados prácticos que benefician a ambos pueblos. China siempre ve la cooperación con ALC desde una perspectiva de largo plazo y persiste en resolver las divergencias y afrontar los desafíos mediante el diálogo y la cooperación. La construcción conjunta de la comunidad de futuro compartido China–ALC está transformando de forma constante los consensos alcanzados en acciones sostenidas, aportando mayor certidumbre y estabilidad a un mundo cambiante y turbulento.
Como dice un antiguo poema chino: “Se despide el frío del invierno y llega el aliento de la primavera”. En el nuevo año, estoy dispuesto a trabajar junto con los amigos mexicanos de todos los sectores con una visión de largo plazo, con miras a generar mayores beneficios para ambos pueblos, impulsar las relaciones sino-mexicanas y promover la cooperación China–ALC. ¡Demos juntos la bienvenida a una nueva primavera llena de esperanza!
* Embajador de China en México











