El mandatario de EU presidió la venta en su fiesta de Año Nuevo // La “artista, de adoración cristiana, es una de las mejores del mundo”, afirmó
Viernes 2 de enero de 2026, p. 5
El presidente Donald Trump recibió el Año Nuevo en su club Mar-a-Lago en Palm Beach, Florida, presidiendo una subasta benéfica en la que vendió un retrato de Jesucristo por 2.75 millones de dólares.
Trump, quien claramente disfrutaba ser el anfitrión de la gala de corbata negra, dijo que el dinero recaudado por la obra, que fue pintada en vivo en el encuentro en unos 10 minutos por la “artista de adoración cristiana” y celebridad de Instagram Vanessa Horabuena sería donado al Hospital St. Jude y a la oficina del sheriff local. “Hay una joven llamada Vanessa que es una de las mejores artistas del mundo”, señaló el presidente sobre Horabuena cuando la presentó a sus invitados en el Donald J. Trump Grand Ballroom, muchos de los cuales pagaron mil 450 dólares para estar allí, según CNN.
“Para mí, ella es una de las más grandes… Es una pintora rápida y es una gran pintora, pero creo que es una de las grandes artistas vivas”. Tras completar su obra, Horabuena blandió sus pinceles sobre un lienzo negro de forma dramática. Al mismo tiempo, la banda en el escenario tocaba una versión lenta de Hallelujah. Trump se maravilló: “no sé cómo hacen... Esta gente está llena de dinero, para que lo sepan”.
“¿Cinco millones?”
El presidente Donald Trump abrió la puja en 100 mil dólares y pronto aceptó una oferta de un millón.
Se burló del posible comprador anónimo diciendo que era “el pez gordo de Wall Street”, que la cantidad le parecía insignificante y que, como lleva una gorra roja de MAGA, suele sorprender a la gente antes de vaciarles el dinero.
A medida que las ofertas rivales se elevaban gradualmente el total a 2.5 millones de dólares, Trump fingió haber oído mal y preguntó en tono de broma: “¿Cinco millones o 2.5 millones de dólares?”
El retrato finalmente se vendió por 2.75 millones de dólares, y el presidente invitó al ganador al escenario mientras se burlaba de él sobre la posibilidad de declararse en quiebra.
En la fiesta de fin de año, Trump estuvo acompañado por la primera dama, Melania Trump, quien lució un vestido plateado hasta el suelo.
Entre sus invitados se encontraban el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y su esposa, Sara; la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem; el ex alcalde de la ciudad de Nueva York y abogado de Trump, Rudy Giuliani; el líder de la mayoría de la Cámara de Representantes, Tom Emmer; la fiscal estadunidense para el distrito de Columbia, Jeanine Pirro; el multimillonario emiratí Hussain Sajwani, y el director de cine Brett Ratner, el hombre detrás del próximo documental Melania.











