Visita de Donald Trump a Xi Jinping en abril: ¿para negociar Taiwán?
La presa de las Tres Gargantas en China, la más grande del mundo
Ver la tempestad y no hincarse // Cosos de Naucalpan, Saltillo y Puebla, demolidos por intereses extrataurinos
l Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino, que en la Ciudad de México se conmemoró con una marcha hacia la antigua sede de la embajada de Washington, llegó en un momento de vergonzoso silencio ante el genocidio que Israel lleva adelante en Gaza y Cisjordania reocupadas. Así lo reconoce el secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, al señalar que el hambre, las enfermedades y los traumas están a la orden del día, y escuelas, hogares y hospitales permanecen en ruinas, mientras la injusticia continúa también en la ribera occidental ocupada, incluida Jerusalén Oriental, con las operaciones militares israelíes, la violencia de los colonos, la expansión de los asentamientos, los desalojos, demoliciones y amenazas de anexión
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Discrepa de Octavio Paz sobre los mexicanos
iscrepo de Octavio Paz. No somos hijos de la chingada. En realidad, Malintzin se cogió a Cortés y los mestizos somos más indios que españoles.
igámoslo sin ambages: para subsistir, todas las sociedades modernas requieren de intervenciones sistemáticas del Estado. Esta necesidad se cumple de diferentes maneras, porque si hay algo idiosincrático en la civilización capitalista, es la variedad de conformaciones y configuraciones estatales. De aquí la imposibilidad de contar con trazos únicos que lleven a la revolución o las reformas, así como a la democracia misma que insistimos en ver como única, aunque obviamente no lo sea.
uevamente nos referimos al asunto del derecho a la atención médica y al acceso a la salud, tema que abordamos el pasado mes de octubre en este espacio de La Jornada. Y, de nueva cuenta, partimos de la idea de que hablar de salud no es únicamente solicitar medicamentos.
ace ya más de cuatro décadas, Ángel Palerm, el gurú máximo de la antropología social mexicana, me llamó para comentar la primera versión de mi tesis de licenciatura, que le había dejado para leer hacía un par de semanas.
as protestas contra la reforma a la Ley General de Aguas revelan mucho más que la defensa de un derecho: exhiben a grupos que, durante décadas, han construido poder económico y político alrededor del uso del agua.
legué a tener gran afecto por Alfredo Elías Ayub. Hace unos días tuvimos un acercamiento importante luego de roces a distancia
a inicios de los años 2000, a propósito de la privatización de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
ay placeres que nunca se agotan, uno de ellos es ver obras de arte. Además de los museos, un buen sitio son las galerías. La semana pasada tuvimos oportunidad de visitar una que cumplió un cuarto de siglo de vida, lo cual no es cualquier cosa en un medio tan competido.
ónde estás Ámbar Past y por qué no nos das noticias tuyas? ¿Sigue en pie tu maravilloso Taller Leñateros de San Cristóbal, Chiapas, que iniciaste mucho antes del surgimiento del movimiento zapatista? Ámbar Past, la rubia estadunidense que todos veían en el bosque era un hada rubia, una figura mágica y benefactora, un pájaro de alas de oro que enseñó a todos a hacer papel con la corteza de los árboles y los hizo decir en voz alta quiénes eran y cómo eran. Ámbar fue una voz profunda y poética que todos amaron y las mujeres le debemos mucho. Su voz de poesía y generosidad se hizo oír en San Cristóbal y luego en todo Chiapas. Sus bosques también le deben su creatividad y su poesía y su respeto inmenso por la naturaleza. ¿Era una maga venida de cielos lejanos? Ámbar no lo decía, pero muchas veces hablamos en el inglés de Estados Unidos. Era una rubia mágica que se aparecía en las calles de San Cristóbal con sus libros hechos a mano, confeccionados en papel reciclado que resultaban obras de arte que ponía en manos de sus amigos, los poetas Juan Bañuelos, Óscar Oliva y Juan Antonio Ascencio, como milagros de la selva lacandona. Ella misma era una obra de arte, una aparición solar a la sombra de los árboles chiapanecos, un hada que bajaba de las ramas del pino más alto.
rutal cuento de hadas, delirante fantasía musical, farsa estridente y barroca, comedia burlesca de evidente aliento felliniano que oscila entre la crítica al pasado histórico marcado por la guerra y un onirismo desgarrador. A 30 años de filmada, la 78 Muestra Internacional de Cine rescata el quinto y polémico largometraje de Emir Kusturica que significó el rompimiento con su habitual guionista, Abdulah Sidran, con quien coescribió ¿Recuerdas a Dolly Bell? (1981) y Cuando papá sale de viaje (1985). Se trata de Underground ( Podzemlje, Yugoslavia-Francia-Alemania-Bulgaria-Hungría, 1995), obra ambigua y excesiva repleta de alegorías visuales en la que el cineasta bosnio continuaba explorando sus personajes límite y reiterando sus obsesiones y temáticas a través de un arte festivo y una tradición cultural tendiente al humor negro y la ironía.







