¿Bajará el petróleo?
l mundo vive una nueva etapa de inflación y altos precios del petróleo y es casi imposible que los energéticos vuelvan a los niveles que existían antes de la agresión de Israel y Estados Unidos contra Irán.
De acuerdo con la OPEP, la producción de hidrocarburos de los miembros de la organización bajó en marzo de este año 7.88 millones de barriles diarios, con una tendencia descendente durante los próximos meses. Se trata de la caída más pronunciada para un mes de marzo desde los años 80 del siglo pasado.
La principal razón es la guerra en Irán, donde ese país padece el bloqueo y los bombardeos de Trump y Netanyahu, al tiempo en que Arabia Saudita, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos viven en la incertidumbre por los ataques de Teherán sobre sus instalaciones. El otro problema es el bloqueo del estrecho de Ormuz. Los países del área, al no poder exportar, se ven obligados a reducir su producción.
La crisis del petróleo ya se salió de control. En especial, Emiratos Árabes Unidos padecen una crisis financiera y solicitan el apoyo de Washington para adquirir los bienes necesarios que demanda la población por la falta de divisas. Además, los hutíes de Yemen, aliados a Irán, de nuevo amenazaron con bloquear el estrecho Bab al Mandeb, el paso obligado para el canal de Suez. De llevar a cabo esta medida aislarán toda la península arábiga, con graves repercusiones para el transporte de todo tipo de mercancías entre el océano Índico y el mar Mediterráneo.
Aunque la guerra se acabara en el corto plazo y se abrieran los mares en el Medio Oriente el mal ya está hecho y tiene graves repercusiones en el abastecimiento de combustibles.
En el caso de México se puede generar desabasto parcial de hidrocarburos, ya que el almacenamiento de gasolina y de diésel se encuentra por debajo de lo recomendado. La importación se ha reducido por el alto precio, los huachicoles físico y fiscal y por el deficiente transporte en nuestro país. Además, los accidentes en las refinerías limitan la producción interna. Entre 1994 y 1995 bajó la producción de petróleo 7 por ciento , la caída se mantiene y se traslada a las finanzas públicas, con menores recursos para hacer frente a la inversión y al gasto público.











