La utilidad registró 4 mil 549 mdp // Impactó la desaceleración económica
Martes 21 de abril de 2026, p. 17
La banca de desarrollo inició el año con resultados desfavorables en medio un entorno marcado por la desaceleración de la economía y un contexto internacional todavía presionado.
Al cierre del primer bimestre, el balance refleja ese menor dinamismo: tanto el crédito como las utilidades mostraron retrocesos, de acuerdo con información de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).
Según la información oficial, al cierre de febrero, las ganancias del sector, integrado por Nacional Financiera (Nafin), el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF), el Banco del Bienestar y el Banco Nacional del Ejército, Fuerza Aérea y Armada (Banjército), sumaron 4 mil 549 millones de pesos.
La cifra fue 34.53 por ciento más baja en términos reales comparada con los 6 mil 679 millones reportados en el primer bimestre de 2025.
Por el lado del crédito, el saldo de la cartera total se colocó en un billón 316 mil 313 millones de pesos al concluir el segundo mes del año, lo que implicó una disminución real anual de 1.23 por ciento.
En el sistema financiero mexicano, la banca de desarrollo cumple un papel estratégico al canalizar recursos hacia sectores y actividades que, por su nivel de riesgo o baja rentabilidad, suelen quedar fuera del alcance de la banca comercial.
A través de crédito directo, garantías y esquemas de financiamiento estructurado, estas instituciones impulsan proyectos de infraestructura, vivienda, comercio exterior y el crecimiento de pequeñas y medianas empresas, lo que contribuye a ampliar la base productiva del país.
Su función también resulta clave en momentos de menor dinamismo económico, ya que actúan como un mecanismo contracíclico al facilitar el acceso al financiamiento en condiciones más favorables.
Con ello, buscan sostener la inversión, promover la inclusión financiera y apoyar el desarrollo regional, en línea con los objetivos de política pública orientados a fortalecer el crecimiento económico y reducir brechas estructurales.
Pese a ese papel estratégico dentro del sistema financiero, los resultados del primer bimestre reflejan un desempeño débil para la banca de desarrollo.
Por institución, los resultados fueron mixtos al interior de la banca de desarrollo. Banobras reportó utilidades por 934 millones de pesos, cifra que implicó una caída de 31.13 por ciento en términos reales.
A su vez, Banjército obtuvo 663 millones de pesos, con una disminución de 9.77 por ciento, mientras Bancomext registró ganancias por 529, con una baja de 41.48 puntos porcentuales, todas en la comparativa anual.
Nafin reportó una pérdida de 129 millones de pesos, al igual que el Banco del Bienestar, que registró un resultado negativo de 149.
En cuanto al crédito, Banobras concentró el mayor saldo con 686 mil 75 millones de pesos, lo que representó un incremento real anual de 2.72 por ciento. Le siguió Nafin, con una cartera de 283 mil 832, con un crecimiento de 8.04.
Finalmente, Bancomext reportó un saldo de 297 mil 52 millones de pesos, con una disminución real anual de 4.74 por ciento, mientras que Banjército registró 49 mil 354, con una baja de 1.78.











