Critican la respuesta “zigzagueante” del gobierno a la crisis de los precios de los combustibles fósiles
Domingo 19 de abril de 2026, p. 23
Berlín. Decenas de miles se manifestaron ayer en calles de las cuatro ciudades más grandes de Alemania contra la política energética del gobierno y con demandas de impulsar las energías renovables e imponer a los conductores límites de velocidad, entre otras medidas, “hacia una política climática socialmente justa”.
Convocados por una alianza de organizaciones ecologistas encabezadas por Greenpeace, la protesta reunió en Berlín a unas 9 mil personas, según estimación de la policía. La alianza organizadora calculó 24 mil participantes en la marcha en la capital alemana, 12 mil en Múnich y 80 mil en Colonia y Hamburgo.
En Múnich, los manifestantes acusaron a la ministra de Economía, la conservadora Katherina Reiche, de poner en peligro el éxito de la transición energética y de favorecer las fuentes fósiles.
“La escalada de los precios de la energía, las crisis geopolíticas y los regímenes autoritarios nos muestran lo arriesgadas que son las energías fósiles”, expresaron los organizadores y subrayaron la necesidad de acelerar la expansión de los métodos solar y eólico.
Martin Kaiser, director ejecutivo de Greenpeace Alemania, criticó la política energética del canciller conservador Friedrich Merz. Aseguró que éste ignora la medida “más sencilla, rápida y económica para hacer frente a la crisis de los precios de la energía”, que es imponer límites de velocidad: “Reduciría las emisiones, aumentaría la seguridad y supondría un ahorro inmediato para los consumidores.
“La respuesta del gobierno de Merz a la crisis de los precios de los combustibles fósiles es una política zigzagueante sin rumbo fijo: recortes fiscales a los combustibles fósiles, impulso a nuevas perforaciones de gas y frenazos en la expansión de la energía eólica y solar”, declaró Kaiser.
La Federación Alemana para el Medio Ambiente y la Protección de la Naturaleza puso el foco en la postura de Reiche en la cuestión energética, al afirmar que en plena crisis, la ministra “frena la expansión de las energías renovables y cumple la lista de deseos del lobby del gas (...) Basta ya de esta política retrógrada, que dispara los precios, arruina el clima y nos mantiene dependientes de los combustibles fósiles”, afirmó su directora ejecutiva, Verena Graichen.
Para seguir siendo sostenibles, subrayó, hay que dejar atrás la era de los combustibles fósiles y apostar por alternativas sostenibles.
Quienes salen a la calle, según Graichen, “no sólo defienden el clima, sino también la seguridad del suministro y precios energéticos asequibles para todos”.











