Estiman que cada visitante gastará más de 5 mil dólares
La seguridad de los viajeros justifica una inversión estratégica de 600 mdd destinados para blindar el torneo
Martes 14 de abril de 2026, p. a10
Aunque la Copa Mundial de la FIFA promete ser un motor de beneficios económicos para las comunidades anfitrionas, la percepción de seguridad en Estados Unidos, los laberintos burocráticos y las políticas migratorias amenazan con limitar su alcance. Los contrastes son llamativos. De acuerdo con una reciente investigación de la Asociación de Viajes de Estados Unidos (US Travel Association), el perfil del turista que cruzará océanos por el futbol se caracteriza por su alta rentabilidad. Sin embargo, detrás del brillo de los dólares, aguarda también el miedo.
Se estima que los visitantes gastarán más de 5 mil dólares por persona, cifra que supera por casi el doble la un viaje turístico convencional. Una de cada tres personas planea quedarse más de dos semanas y más de 80 por ciento está dispuesto a perderse en destinos secundarios, repartiendo la derrama más allá de las sedes principales. “La Copa es el momento cumbre de Estados Unidos. La demanda existe, los aficionados vendrán; ahora es momento de que Washington garantice que estamos listos”, señala Geoff Freeman, presidente de US Travel Association.
La seguridad se ha vuelto la preocupación central de los viajeros, el factor que justifica una inversión estratégica de 600 millones de dólares destinados exclusivamente a blindar el torneo. A la vigilancia física se le suman otras aduanas. La incertidumbre política, al mismo tiempo, ha comenzado a generar fricciones. Un 34 por ciento de los encuestados mira con desconfianza el posible aumento en las tarifas de visas. Otro 32 por ciento se inquieta ante la idea de que el sistema ESTA (Electronic System for Travel Authorization) revise su historial de redes sociales y no acredite alguna publicación como requisito de admisión obligatoria.
Para que el deseo de asistir a la Copa Mundial no se quede en una intención frustrada, la Asociación de Viajes de Estados Unidos insiste en establecer procesos más transparentes. “Los visitantes no sólo vienen por los partidos, sino que buscan vivir la experiencia del país”, añade Freeman. “Estar preparados y ser acogedores beneficia a los turistas y, al mismo tiempo, fortalece nuestra economía. Respalda 15 millones de empleos y refuerza los valores que compartimos como nación”. El estudio, basado en un universo de más de 9 mil 500 encuestados, analiza las intenciones de viaje en 10 mercadosclave, incluidos América del Norte, Europa y América Latina.
A 59 días del partido inaugural –el 11 de junio en el renovado estadio Azteca–, especialistas y consultores sugieren que el gobierno de Donald Trump y los sectores privados deben consolidar un mensaje de bienvenida unificado que resalte los bajos índices de criminalidad y facilite la experiencia del aficionado antes de su llegada al país. El desafío no es sólo organizar el torneo y llenar los estadios, sino convencer al mundo de que, al cruzar la frontera, el recibimiento será algo más que un interrogatorio para hallar migrantes.
Estudios elaborados por OpenEconomics estiman que en Estados Unidos podrían crearse 185 mil puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, con 30 mil 500 millones de dólares de rendimiento bruto y 17 mil 200 millones de PIB. “Suponiendo que 40 por ciento de la asistencia total a los estadios corresponde a turistas extranjeros y que éstos van acompañados por otras personas (más de 15 por ciento), estimamos que cada visitante acude a una media de dos partidos”, proyecta la FIFA en el documento “Análisis del impacto socioeconómico de la Copa Mundial 2026”, difundido el año pasado desde su página oficial.
El Comité de Apropiaciones del Senado de Estados Unidos tiene programada el jueves una audiencia para la revisión de los preparativos rumbo al torneo (A Review of Preparations for the FIFA World Cup 2026). La sesión, según medios locales, se centrará en la coordinación de recursos federales para garantizar la seguridad y logística en los estadios. Varias ciudades han reportado retrasos en la recepción de esos fondos, lo que supone un riesgo para la realización del FIFA Fan Fest y el despliegue de oficiales. La reunión abordará las preocupaciones sobre la presencia del ICE (Servicio de Control de Inmigración y Aduanas) en sedes locales y cómo puede afectar la asistencia de aficionados internacionales.
“Las preocupaciones sobre la seguridad, las percepciones políticas y las barreras de entrada pueden limitar la capacidad de Estados Unidos para aprovechar plenamente el potencial de la Copa”, concluyen investigadores de US Travel Association.











