El cantante y escritor acudió a invitación del trovador Silvio Rodríguez // Compartieron remembranzas junto con otras personalidades de la cultura
Domingo 12 de abril de 2026, p. 3
El compositor, cantante y escritor brasileño Chico Buarque regresó el viernes a la Casa de las Américas, institución que publicó sus obras Benjamín (1998) y Leche derramada (2013), esta última ganadora del premio de narrativa José María Arguedas.
Invitado por su amigo, el trovador Silvio Rodríguez, el narrador brasileño formó parte de un encuentro en el que participaron José María Vitier, Frank Fernández, Carlos Alfonso y Ele Valdés, Augusto Blanca, Frank Delgado, Ray Fernández, Fidel Díaz Castro, Lea Cárdenas, Guille Vilar y Enrique Carballea, así como María Elena Vinueza, directora de Música de la Casa de las Américas.
La institución cultural en su página de Facebook informó que el cantautor cubano propuso este encuentro en la sala Manuel Galich con otros músicos y algunos amigos, en un grato ambiente de memoria compartida.
Los presentes recordaron que en 1978, Buarque visitó Cuba como jurado del Premio Literario Casa de las Américas. Fue su labor de dramaturgo y narrador, y no la de músico, curiosamente, la que propició su llegada en aquella ocasión.
En la charla se mencionó también que en 1981 el intelectual brasileño participó en el encuentro de artistas latinoamericanos en este espacio cultural, ocasión en la que coincidió con Mercedes Sosa.
Los asistentes también agradecieron su obra y su ejemplo “de amor, coherencia y dignidad”, apuntó la institución cultural en su red social. El escritor brasileño expresó: “tengo saudade de toda la gente que conocí aquí, en La Habana”.
Silvio y Chico evocaron recuerdos de décadas de amistad, la solidaridad brasileña hacia la isla y episodios como el vuelo de apoyo con el religioso dominico Frei Beto, en 1992.
Francisco Buarque de Holanda, galardonado con el Premio Camões 2019, el reconocimiento de literatura más importante en lengua portuguesa, ha publicado las novelas: Fazenda Modelo (1974), Chapeuzinho Amarelo (1979), A bordo do Rui Barbosa (1981), Estorvo (1991), Benjamin (1997), Budapest (2003), Leche derramada (2009), O Irmão Alemão (2015) y Essa Gente (2019).
La vocación literaria de Buarque nació de la convivencia con su padre, el historiador brasileño Sergio Buarque de Holanda, a quien Chico recuerda, cuando niño, en imagen y sonido “em branco e preto”: su padre frente a la máquina de escribir. Veía la imagen entre brumas y escuchaba el tableteo de las teclas, el fluir de las ideas.
La genealogía literaria de Chico Buarque tiene su punto de partida en el movimiento llamado “poesía concreta”, datado en 1956; la “poesía praxis”, de 1962; el “poema-proceso”, de 1967, y la “poesía semiótica”, de 1970, por medio de manifiestos y programas culturales que significaron la ruptura con el modernismo de la generación de 1945.
El autor brasileño también ha escrito cuatro obras de teatro, poemas y un libro infantil.
En la Casa de las Américas, Chico Buarque ofreció un recital con el Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC y otros trovadores cubanos.
Christian Vargas, embajador de Brasil en La Habana, y Nivia Regina y Marcelo Durão, representantes del Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra de Brasil en Cuba también asistieron al encuentro.
Vargas, acompañado por su esposa Daniella, recordó los 120 años de relaciones diplomáticas entre Brasil y Cuba, y anunció la próxima inauguración del Centro Cultural de Brasil en La Habana Vieja.
La presencia de Chico Buarque en la Casa de las Américas reafirmó la hermandad entre Cuba y Brasil.
Con información de Prensa Latina











