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Interpretar al rey Lear es un homenaje al teatro, el arte de la vida: Luis de Tavira

“Es una obra tremenda; pertenece a la inquietud de lo permanente”, refirió el dramaturgo en conferencia

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▲ Luis de Tavira y la directora Angélica Rogel, a su izquierda, acompañados por parte del elenco de la obra Rey Lear, de William Shakespeare. Las representaciones serán de jueves a domingo hasta el 7 de junio.Foto Yazmín Ortega Cortés
 
Periódico La Jornada
Sábado 11 de abril de 2026, p. 5

“La misión del actor es recordar al espectador la hora de su muerte, porque sólo frente a ella descubrimos que estamos vivos”. La frase es de Luis de Tavira, uno de los nombres capitales del teatro mexicano, quien asume el desafío de interpretar al rey Lear en el montaje homónimo de William Shakespeare, adaptado y dirigido por Angélica Rogel.

Lejos de concebirlo como homenaje personal, el dramaturgo, director, actor, pedagogo y creador de instituciones teatrales lo rechaza: “no quiero homenajes; en todo caso, es un homenaje al teatro, que es el arte de la vida”.

Producida por Woo Teatro y Óscar Uriel, la obra será estrenada el 7 de mayo en el teatro Helénico, donde se mantendrá hasta el 7 de junio, con funciones de jueves a domingo, como adelantó La Jornada el pasado jueves en la entrevista con el ex director de la Compañía Nacional de Teatro.

El montaje representa el regreso de Rogel a ese escenario después de Titus, también de Shakespeare, y es la tercera incursión de la directora con una obra de El Cisne de Avon. “Después de Titus me cuestioné muchas cosas; ataqué Hamlet desde otro lugar; en esta tercera ocasión ya no sólo dialogo con Shakespeare, sino que me atrevo a faltarle un poco el respeto”, reconoce la creadora escénica.

Su adaptación traslada el reino original a “un feudo contemporáneo”: el teatro mismo. “Rey Lear está ocurriendo aquí y ahora. Hemos traído todo a esta época, y el reino en el que ocurre es el teatro. Vamos a romper la ficción, recordándonos que esto es un juego teatral muy shakespeariano”.

El elenco incluye a Alejandro Morales, Mauricio García Lozano, Mariana Giménez, Diana Sedano, Mayra Batalla y Mariana Gajá, entre otros, y un equipo creativo de primer nivel. En la conferencia de prensa efectuada ayer, todo el reparto se enfoca en elogiar la importancia de Luis de Tavira.

Cuando un periodista pregunta si el personaje del rey demente y despojado es la forma en que quiere ser homenajeado por el teatro mexicano, De Tavira responde con modestia: “No lo veo así. No siento que se trate de un homenaje a mi persona. Eso ya fue. Recibir esta invitación ya es un homenaje. Yo vivo esto desde la gratitud, desde el atrevimiento, para contribuir a un inmenso homenaje al teatro”.

El creador escénico, nacido hace 77 años, profundiza en la dimensión espiritual y social de Rey Lear: “Es una obra tremenda, de esas que pertenecen a la inquietud de lo permanente, a las preguntas perpetuas, al diálogo y la interlocución más profunda desde las entrañas de lo que somos, desde los sentimientos más profundamente entrañados como son las relaciones de un padre y de sus hijas; pero también es la relación con el cosmos, con los sagrados rayos del Sol, con esas influencias de los globos celestes que nos dan vida y nos matan”.

El personaje principal, destaca, pasa de la locura a la lucidez más deslumbrante a la que cualquiera puede aspirar y al descubrimiento de ciertas claves que están allí y se mantienen vigentes hasta nuestra época.

“Y es que hemos olvidado el sufrimiento del que está a un lado. Este hombre soberbio, perdido por el poder y su despojo, debajo de la tormenta más furiosa, descubre a los sin casa, expuestos sin que nadie los defienda. Descubre que ahí está la clave del discernimiento: los que en ese momento sufren, o están bajo las bombas, bajo la inclemencia o la crueldad de un mundo que estamos devastando, o los secuestros, las desapariciones, los que tienen que irse de su sitio”, reflexiona.

“Es ahí donde este personaje, en el momento final, descubre que tiene que empezar a aprender. Y yo ahí, personalmente, siento una lección que el personaje me da, y que es que Dios amanece cada día y que no dejamos de aprender.”