espués de que su sindicato, el SNTE, impusiera con Calderón/Beltrones la Ley-Issste-2007, el secretario general Alfonso Cepeda, senador de Morena y presidente de la Comisión de Seguridad Social de esa Cámara, declaró la necesidad de “reformarla” para otorgar pensiones “dignas”: nuestro “sueño” es desaparecer las cuentas individuales y que nos ubiquemos en el “sistema de reparto” o de Beneficio Definido. Pensionissste “tiene” capital de 500 mil mdp que “pueden” ayudar al cambio de régimen de cuentas individuales al de reparto (Comunicado 49, 28/10/24).
Posteriormente anunció que se “integrará” una mesa de trabajo con representantes del gobierno federal: una “comisión” para, “junto con nosotros”, realizar análisis y ver la propuesta que “construimos” en el sindicato ( La Jornada, 10/1/24). Cepeda presume que esa “reforma” fue una de las demandas “más” urgentes del SNTE en reuniones “durante” la campaña de la presidenta Sheinbaum, por lo que la “presentación” de la iniciativa, es una “excelente” noticia. Aseguró que, como presidente de la Comisión de Seguridad Social estará pendiente de “todo” el proceso de reforma y no quitará el dedo del renglón para que se “mejoren” las condiciones laborales y de jubilación de los trabajadores al servicio del Estado.
Después, Martí Batres, director general del Issste, declaró (Red Social X, 7/3/25) que, por “un” lado, el magisterio pide la derogación de la reforma a la Ley-Issste-2007 porque privatizó a profundidad el régimen de pensiones. Es una demanda que “tenemos presente”. Estamos en “estudio” del tema y de sus diversas aristas financieras y sociales.
¿Ahora la “reformará” con quién la impuso? Y agregó: por “otro” lado estamos buscando las “fórmulas” para conseguir mejores pensiones para el magisterio en el plazo más corto posible. ¿Y el resto de los servidores públicos que integran el Apartado B afiliados al Issste (casi 2 millones de trabajadores) que no son maestros no merecen también esas “mejores” pensiones? ¿Por qué son sólo para los maestros? Finalmente precisó: esto lo estamos “haciendo” a través diálogo en mesas de trabajo y lo “seguiremos” haciendo. Pero, ¿con quién lo está “haciendo”? Pues justo con el sindicato SNTE que, con Calderón y Beltrones impusieron esa privatización a “profundidad” del régimen de pensiones según sus propias palabras.
Y, en efecto, el 10/3/25, Alfonso Cepeda –como secretario general del SNTE– se reunió con Batres y comunicó que “acordaron” el inicio de mesas de trabajo para analizar la “problemática” del Issste y “atender” las necesidades de los trabajadores.
El enorme riesgo de tal “atención” es que Batres active la misma inteligencia que cuando concluyó que para fortalecer el seguro de salud-Issste se requería una reforma “buena” para que las cuotas de los servidores públicos “con más altos ingresos y aportaciones de entidades/ dependencias se calculen sobre el salario integrado” (conferencia matutina, 14/1/25), iniciativa oportunamente retirada por la presidenta Sheinbaum.
Después, y en el marco de la última movilización de la CNTE (marzo 2026), Cepeda detalló algunos elementos de su “propuesta” de reforma-Issste”: en rigor una vil calca o ajuste espejo al parche que aplicó AMLO a los trabajadores afiliados al IMSS en el Apartado A (diciembre 2020) y que, pateando el bote, deja intacto el modelo cuenta individual-Afore-renta vitalicia para pagar pensiones.
Según Cepeda, las pensiones no rebasan “el 30 por ciento del último salario: hay que homologar las aportaciones patronales de 5.5 a 13.87 por ciento para los maestros” en Pensionissste (Reforma 21/3/26). ¿Y qué para los del artículo décimo transitorio de la Ley-Issste-2007? ¡Ni un solo gramo de innovación! Esas aportaciones dependen del patrón del Apartado B: la presidenta Sheinbaum. ¿Ya la consultó? Porque ella sostiene que no dispone de presupuesto para atender una demanda de la CNTE que ya se extiende y cada vez con más fuerza durante 19 años.
A la inquietud de Cepeda se sumó el también senador morenista Raúl Morón, quien milita por una “reforma-gradual-Issste” sin detenerse nunca a documentar esa “gradualidad” ( La Jornada, 20/3/26).
Aunque, sin duda, la peor declaración corresponde al “representante” de los servidores públicos: Marco Antonio García Ayala, presidente de la FSTSE, quién después de visitar a la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez (11/6/25), por su sola iniciativa y sin consultar a los trabajadores que dice representar se atrevió a declarar ( La Jornada, 25/6/25) que derogar la Ley-Issste-2007 “sería un retroceso”, afectaría al trabajador y “no se ajustaría a las tendencias internacionales”. Las cuentas individuales, agregó, se establecieron “para garantizar pensiones más sostenibles”.
El futuro de la pensiones “debe basarse en la solidez de Pensionissste, cuyo fortalecimiento es crucial”. Igual que Cepeda: ¡patear el bote y no tocar el modelo!
¿“Reformar” Ley-Issste-2007 con quien la impuso?
* UAM-X











