Domingo 22 de marzo de 2026, p. 15
En el marco de la Copa Mundial de Futbol 2026, la playera de la Selección Mexicana no sólo se erige como un símbolo de innovación tecnológica y sustentabilidad de la industria textil, sino que esa prenda representa un hito en la capacidad productiva de México, señaló la Cámara Nacional de la Industria Textil (Canaintex).
Rafael Zaga Saba, presidente saliente del organismo empresarial, indicó en entrevista que en México se hace desde la fabricación del filamento hasta la confección final, con estándares internacionales de calidad. “Si podemos hacer una prenda de este nivel y competir en precio y calidad, podemos hacer cualquier cosa.”.
Destacó que empresas mexicanas vencieron en la competencia por fabricarla a otras de Bangladesh, Pakistán, Honduras y China, entre otros países.
Rafael Torre Lamuño, sucesor de Zaga Saba en la presidencia de Canaintex, añadió que todas las camisetas fueron producidas por completo en México y resaltó dos puntos claves: la alta tecnología de los textiles y su sustentabilidad.
Proceso en 4 entidades
La prenda está confeccionada con fibras de poliéster reciclado a partir de botellas de tereftalato de polietileno (PET), lo que evita la extracción de nuevos recursos fósiles. El proceso productivo involucra la fabricación de hilo en Puebla, la elaboración de tela en el estado de México, la confección en Irapuato –donde se generan más de 3 mil empleos– y el estampado en Tlaxcala.
La camiseta de la selección incorpora tejidos técnicos que ofrecen ligereza, transpirabilidad y acabados sin costuras agresivas; el escudo ya no es bordado para evitar irritaciones y se aplican tecnologías avanzadas de planchado y estampado.
Anotó que la marca fabricante certificó las plantas mexicanas tras un año de auditorías rigurosas que revisan estándares de calidad, seguridad laboral y cumplimiento normativo.
Canaintex advirtió, sin embargo, sobre las falsificaciones. “Un producto pirata nos hace mucho daño; no deja nada a México, ni a la industria ni a los trabajadores”, subrayó Zaga Saba, quien afirmó que estas copias carecen de certificaciones y pueden ser tóxicas para la piel.











