Martes 17 de marzo de 2026, p. 11
Con el fin de hacer más atractiva la jubilación para los profesores mayores de 70 años de edad y 25 de antigüedad académica, durante 13 años consecutivos la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha aplicado el subprograma de Retiro Voluntario por Jubilación del Personal Académico de Carrera.
Esta modalidad representa un gasto adicional para la institución, pues cada año, por medio de una convocatoria que detalla a cuántos maestros aceptará, se asigna un número específico.
El desembolso que la universidad nacional ha destinado a este subprograma acumula más de mil millones de pesos en una década. Consiste en un pago mensual vitalicio superior a 35 mil pesos por académico jubilado más un servicio de protección de gastos médicos mayores y una gratificación, importes adicionales a la pensión que reciben del Issste.
El objetivo es “otorgar mejores condiciones de jubilación al personal académico de carrera de tiempo completo en etapa avanzada de su vida laboral”, señala el subprograma conocido como REVOL-TC, pues la mayoría de los profesores evitan jubilarse porque el salario y prestaciones que reciben resulta menguado. En promedio obtienen sólo 35 por ciento de lo que ganan cuando se mantienen en servicio activo.
“Demanda digna”
Profesores de tiempo completo consultados por este diario, quienes pidieron omitir sus nombres, comentaron que ese fondo busca atender una demanda de jubilación “digna”, pero es insuficiente, ya que implica recursos compensatorios del presupuesto que cada año obtiene la UNAM, por lo que se limita a un número específico.
Datos de la Dirección General de Asuntos del Personal Académico indican que 3 mil 204 docentes de la universidad nacional tienen 70 años de edad y más y constituyen 24 por ciento de los casi 13 mil profesores, investigadores y técnicos académicos de carrera que tienen derecho a la jubilación o pensión del Issste.
Sin embargo, la UNAM señala que sólo mil 965 docentes reúnen los requisitos para adherirse al subprograma REVOL-TC, de ellos 781 son mujeres.
Convocatoria
A pesar de que se trata de un fondo especial que no depende del presupuesto anual, la institución establece una convocatoria y quienes acumulan más años de servicio tienen preferencia para ser los beneficiarios; el resto debe esperar a la siguiente convocatoria.
La renta mensual vitalicia que recibe cada docente adscrito a este subprograma se la entrega directamente la compañía aseguradora contratada por la UNAM, que en la convocatoria 2025 equivalía a 35 mil 171 pesos. Se otorga desde el primer mes de jubilación del año siguiente en que se publicó la convocatoria (a partir de enero de cada año) a mensualidades vencidas. El monto se actualiza anualmente con base en el aumento que haya reportado la unidad de medida y actualización.











