ONG califican la “migración voluntaria” de limpieza étnica
Martes 17 de marzo de 2026, p. 24
Tel Aviv., El avión que transportaba a unos 150 palestinos provenientes de la franja de Gaza sorprendió a todos cuando tocó tierra en Sudáfrica en noviembre.
No fue el único. Desde mayo, al menos tres vuelos llenos de residentes de la franja de Gaza que se habían inscrito para salir del enclave devastado por la guerra han aterrizado en Indonesia y Sudáfrica.
Un grupo israelí cuyo fundador apoyó con firmeza la propuesta del presidente Donald Trump de reasentar a palestinos de Gaza está detrás de los vuelos, según determinó una investigación de The Associated Press, lo que plantea más preguntas sobre los motivos de la evacuación de cientos de personas de la franja.
En ese momento, el canciller de Sudáfrica, Ronald Lamola, calificó los vuelos como una “agenda clara para limpiar a los palestinos de Gaza y de Cisjordania”.
Ach, un reservista de combate israelí, es un activista colono de Cisjordania reocupada que el año pasado respaldó con determinación la propuesta de Trump de trasladar a 2 millones de palestinos fuera de Gaza.
Después de que Trump planteó su propuesta, Ach publicó un informe en el que detallaba cómo implementaría la “salida voluntaria”. El documento proponía que Israel completara el proceso de emigración palestina desde Gaza en un plazo de seis a ocho meses y se coordinara con Estados Unidos para reclutar países receptores.
Sostenía que la migración de todos los palestinos era “totalmente factible”, que ellos querían irse y que vaciar el territorio de su población palestina era un interés israelí.
Trump abandonó su plan más tarde –tras provocar una condena internacional generalizada y con acusaciones de palestinos, grupos de derechos y hasta del secretario general de la ONU de que una propuesta así podría equivaler a una “limpieza étnica”– y dijo que los palestinos podían permanecer en Gaza.
Pero grupos israelíes de extrema derecha, incluidos miembros de la coalición gobernante del primer ministro y prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamin Netanyahu, siguen apoyando la idea de sacar a los palestinos de Gaza con la esperanza de que Israel algún día pueda reasentarse en el área. Con conocimiento de Estados Unidos, el gobierno de Israel se ha acercado a varios gobiernos –Somalilandia, Sudán del Sur y Sudán– con la posibilidad de facilitar la emigración desde Gaza.
Críticos dicen que esa emigración desde Gaza no es voluntaria dado que la guerra dejó gran parte de la franja inhabitable. Grupos de derechos humanos también advierten que se debe permitir que la gente regrese, y que Israel tiene un historial de décadas de dificultar el retorno de palestinos a Gaza.
Ap habló con seis palestinos que salieron de Gaza en dichos vuelos.Algunos dijeron que empezaron a oír sobre una empresa que trasladaba gente fuera de Gaza a comienzos de 2025. Algunos vieron anuncios en Internet o en redes sociales, o amigos les enviaron el enlace al sitio web de Al Majd.
Destino incierto
Con los combates en pleno auge y gran parte de Gaza reducida a escombros, algunos indicaron que no sabían a dónde ir. Sólo querían alejarse. Los seis palestinos que hablaron con Ap dijeron que pagaron hasta 2 mil dólares por persona mediante transferencias bancarias y de criptomonedas.
Indicaron que el sitio web señalaba que serían llevados a Sudáfrica, Indonesia o Malasia, pero no ofrecía la opción de elegir. Cuando el vuelo estuvo listo, los palestinos recibieron mensajes indicándoles que se reunieran en un lugar desde donde fueron transportados en autobús fuera de Gaza hacia Israel, registrados y autorizados a llevar pocas pertenencias al avión.
“Acepté el vuelo y no sabía el destino”, dijo un palestino que usó Al Majd para enviar a su esposa y a su hijo a Sudáfrica. “Lo único que me importaba era sacar a mi familia de Gaza y salvarlos”.
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