Lunes 16 de febrero de 2026, p. 18
México tiene una posición relevante en la producción de al menos 10 minerales de la lista de recursos críticos de Estados Unidos, en un contexto en el que ambos países han formalizado un plan de acción bilateral para fortalecer las cadenas de suministro de estos insumos.
México ocupa el primer lugar mundial en producción de plata, el segundo en fluorita, quinto en barita y molibdeno; sexto en magnesio y en zinc; séptimo en plomo y en oro; décimo en cobre, decimosegundo en manganeso y decimoquinto en grafito.
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, anunció recientemente la promulgación del Plan de Acción entre Estados Unidos y México sobre minerales críticos, mecanismo que trata la identificación de minerales de interés mutuo, la exploración de precios mínimos ajustados en frontera y consultas para incorporar estos elementos en un eventual acuerdo plurilateral vinculante.
La Secretaría de Economía señaló que la cooperación se desarrollará en apego a la legislación nacional y en el marco de la soberanía del país, con miras a la revisión conjunta del T-MEC prevista para 2026.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés) define los minerales críticos como aquellos que son esenciales para la economía y la seguridad nacional y tienen cadenas de suministro que son vulnerables a interrupciones. Su listado cuenta 60 elementos que tienen uso en más de 230 sectores de la economía, desde infraestructura energética hasta fabricación de tecnología avanzada, y desde ingeniería aeroespacial hasta equipos médicos.
Datos del Informe Anual 2025 de la Cámara Minera de México, con cifras de 2024, muestran que el país participa de manera directa en la oferta de minerales críticos, aunque también hay un número considerable que no se produce en nuestro país.
Por ejemplo, la producción de fluorita alcanzó 1.5 millones de toneladas en 2024, un incremento de 29.5 por ciento anual. México se mantiene como uno de los principales productores mundiales de este insumo utilizado en la industria química, metalúrgica y en aplicaciones vinculadas a baterías.
En manganeso, la producción de carbonatos fue de 800 mil toneladas; los nódulos y sínter sumaron 423 mil toneladas; el bióxido y óxido, 13 mil toneladas, y las ferroaleaciones, 186 mil toneladas. El país es productor mundial 12.
En plomo y cobre, es de los principales proveedores globales, mientras la plata –utilizada en aplicaciones electrónicas y tecnologías limpias– es uno de los pilares del sector minero nacional.
De grafito, estratégico para almacenamiento energético, la producción fue de 706 toneladas en 2024, concentrada en Sonora. Y, aunque el volumen es reducido frente a los principales productores, el país cuenta con extracción activa.
Se suman molibdeno, silicio industrial y barita, empleados en manufactura, energía e industria petrolera, para colocar a México como proveedor relevante en América del Norte.
Si bien el país participa en la oferta de diversos minerales críticos, no registra producción comercial relevante de litio ni de tierras raras, insumos centrales para baterías y electromovilidad.
Además, tiene una producción limitada en níquel, cobalto y estaño.











