Viernes 13 de febrero de 2026, p. 18
El débil dinamismo en la creación de empleo junto con la pérdida del poder adquisitivo de las familias en un entorno marcado por la desaceleración de la economía provocó que en 2025 el crédito que los bancos destinan a las familias para la adquisición de vivienda tuviera su menor crecimiento en los últimos 8 años, de acuerdo con información de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).
El portafolio de financiamientos hipotecarios de la banca comercial alcanzó en 2025 un saldo de un billón 510 mil 785 millones de pesos, cifra 1.7 por ciento superior en términos reales respecto a lo reportado un año antes, que fue un billón 432 mil 357 millones de pesos.
Se trata del desempeño más bajo registrado desde 2017, cuando este segmento del crédito creció 1.5 por ciento. En los años posteriores, no se había presentado un crecimiento inferior a 2 por ciento.
La información proporcionada por el regulador señala que, del monto total, un billón 368 mil 51 millones de pesos, el equivalente a 90 por ciento del portafolio total, es destinado a las hipotecas para las viviendas estilo media y residencial.
El año pasado el Banco de México (BdeM) emprendió un ciclo de recortes a la tasa de referencia, el instrumento que marca el costo al que se financian empresas y familias, la cual pasó de 9.5 a 7 por ciento, pero ni en ese entorno de menores costos, los préstamos destinados a la vivienda lograron despuntar.
Analistas del sector financiero y del sector vivienda atribuyen la desaceleración del crédito hipotecario a diversos motivos: un lento dinamismo en la creación de empleo formal, así como una apreciación de los precios de la vivienda que, en promedio, aumentan 2 veces más que los salarios, lo que hace que la población, poco a poco, opte por rentar en vez de comprarlo.
“El menor dinamismo observado en el crédito a la vivienda podría explicarse por el desempeño en los indicadores del mercado laboral. Tomando en consideración que responde con rezago al comportamiento del empleo formal, la demanda observada va de acorde a las condiciones de empleo registradas en la segunda mitad de 2024, cuando las tasas de crecimiento del empleo comenzaron a disminuir para situarse en 1.5 por ciento promedio en el segundo trimestre de 2024”, mencionó BBVA en un análisis.
Leonardo González, especialista en temas de vivienda, explicó que actualmente el país atraviesa un panorama complicado relacionado con la asequibilidad de los hogares, toda vez que el precio de las residencias aumenta 2.6 veces más de lo que lo hacen los salarios.
Por lo anterior, abundó González, es de esperar que este 2026 el crédito hipotecario enfrente claros y oscuros, ya que si bien “la reducción en la tasa de interés podría llevar a las hipotecas a tener tasas de un dígito, el costo de las propiedades continuará al alza”.
BBVA anticipa que “a corto plazo, la demanda de crédito a la vivienda continuará desacelerándose.












