La alianza Moscú-Pekín, “factor de estabilidad” mundial: Putin
Jueves 5 de febrero de 2026, p. 22
Pekín. El presidente chino, Xi Jinping, aseguró ayer a su homólogo estadunidense, Donald Trump, que pueden resolver las diferencias en su relación bilateral con “respeto mutuo”, pero advirtió que Washington debe manejar con “cautela” la venta de armas a Taiwán, durante una llamada telefónica entre ambos líderes.
“Abordando las diferencias una a una y fomentando continuamente la confianza mutua, podemos forjar un camino adecuado para que ambos países se lleven bien”, afirmó Xi, citado por la cadena estatal CCTV.
“Hagamos de 2026 un año en el que China y Estados Unidos, como dos grandes naciones, avancen hacia el respeto mutuo, la coexistencia pacífica y la cooperación beneficiosa para todos”, resaltó.
Trump comentó la llamada en su plataforma Truth Social, en una publicación en la que señaló: “la relación con China y mi trato personal con el presidente Xi es extremadamente buena, y los dos estamos conscientes de lo importante que es que se mantenga así”.
El jefe de la Casa Blanca detalló que en la comunicación se abordaron temas como el comercio internacional, Taiwán, la guerra en Ucrania, Irán, así como una posible visita del republicano a China.
Xi remarcó que “el tema de Taiwán es el asunto más importante” en las relaciones entre ambos países y reiteró que se “debe manejar con cautela la venta de armas” a la nación insular.
Washington no reconoce oficialmente a Taiwán, pero es su principal apoyo militar.
Antes, Xi sostuvo una videollamada con el presidente ruso, Vladimir Putin, quien declaró que la alianza China-Rusia es un “factor de estabilidad” frente a una situación mundial de creciente “turbulencia”.
El dirigente del gigante asiático manifestó al líder del Kremlin que “deberían asegurarse de que las relaciones entre ambas partes continúen de forma estable, por el buen camino, mediante una coordinación estratégica más profunda”.
Añadió que como “miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, China y Rusia tienen la obligación de alentar a la comunidad internacional a defender la equidad y la justicia y de mantener conjuntamente la estabilidad estratégica mundial”.
En ese contexto, Panamá rechazó la decisión de la compañía CK Hutchison, de Hong Kong, de iniciar un arbitraje internacional contra el gobierno tras anular un contrato, al declarar inconstitucionales las concesiones que le permitían operar dos puertos en el canal.











