n la confrontación sistémica y contemporánea entre Estados Unidos y China las mutuas percepciones juegan un papel crucial. Hace algunos meses presentábamos los resultados de la encuesta internacional del Pew Research Center sobre la percepción de Estados Unidos y otros 25 países con respecto a China ( La Jornada, 23/7/25) y con diferencias significativas entre la generalizada negativa percepción sobre China en Estados Unidos y, en el otro extremo, una generalizada positiva percepción sobre China en México y en otros países.
El Carnegie Endowment for International Peace acaba de publicar otra encuesta representativa sobre la percepción de los estadunidenses sobre su “poder global”, incluyendo en algunos casos una desagregación por partido, edades y género, con resultados muy significativos para comprender la compleja situación contemporánea en la que se encuentra Estados Unidos. Algunos de sus principales resultados.
Primero: 59 por ciento de los estadunidenses considera que su país es sólo “una de las naciones poderosas” en la actualidad (41 por ciento cree que es la más poderosa); 71 por ciento del Partido Demócrata afirman que EU es una de las naciones poderosas, mientras que 61% del Partido Republicano persisten en que es la nación más poderosa internacionalmente. Al respecto, las diferencias por edades son muy significativas: entre 18-29 años, 61 por ciento contestó que EU es una de las potencias globales y cayó a 53 por ciento para los de más de 65 años; incluso los más jóvenes (entre 18-29 años) opinaron en 25 por ciento que China ya era más poderosa que Estados Unidos (y fue de apenas 12 por ciento para los mayores de 65 años).
Segundo: 54 por ciento de los encuestados opinó que EU está siendo menos poderoso globalmente. Las diferencias sobre el declive por partido político son profundas: 49 por ciento de los republicanos opinó estar en desacuerdo con esta opinión y sólo 18 por ciento de los demócratas.
Tercero: Casi dos terceras partes de los estadunidenses están de acuerdo en cuanto a que el poder y la influencia de China ya es igual o será mayor a la de Estados Unidos en los próximos 5 años; esta opinión la comparten 71 por ciento de las mujeres y sólo 58 por ciento de los hombres.
Cuarto: Para los estadunidenses las principales ventajas de China con respecto a EU son particularmente en el ámbito tecnológico (según 63 por ciento de los encuestados), seguido por la economía (42 por ciento); sólo 21 por ciento admitió ventajas chinas en temas militares.
Quinto: El “poder global” de Estados Unidos y su influencia es muy importante o importante para 75 por ciento de los estadunidenses. América del Norte, incluyendo a Canadá y México, es por mucho la región más importante o algo importante (79 por ciento), seguida del Medio Oriente (69 por ciento), Europa (71 por ciento), Centroamérica y América del Sur (70 por ciento) y Asia (69 por ciento).
Sexto: Sorprendentemente, 54 por ciento de los estadunidenses no prevén mayores consecuencias si China supera el poder global de EU y 62 por ciento opinó que sus vidas no empeorarían si esto sucediera; sólo 14 por ciento consideró que sus vidas sí empeorarían. Las diferencias por partido político son drásticas: si bien en ambos casos la mayoría opina que su vida mejoría mucho, algo o no se vería afectada, 6 por ciento de los demócratas y 24 por ciento de los republicanos opinó que su vida empeoraría mucho. Las diferencias son al menos tan significativas por estratos de edad: entre los mayores de 65 años 52 por ciento opinó que sus vidas empeorarían y fue de apenas 27 por ciento para aquellos entre 18 y 29 años.
Séptimo, y por último: Para los más jóvenes (menores de 45 años) el poder global de EU y su influencia es significativamente menos relevante que para los mayores de 65 años: en el primer estrato sólo a 38 por ciento el tema le pareció muy importante y fue de 60 por ciento para los mayores de 65 años. También para 49 por ciento de los mayores de 65 años el poder e influencia de EU en la región asiática es muy importante y lo fue para apenas para 27 por ciento entre 18 y 29 años.
Los resultados son significativos desde múltiples perspectivas. Por un lado, un reconocimiento mayoritario de que Estados Unidos no es la única potencia global, China ya es semejante o excede a la estadunidense, en torno al declive estadunidense, las fortalezas chinas con respecto a EU y de que si China supera a EU no necesariamente perjudicará la vida de los estadunidenses. Lo anterior pudiera permitir un proceso de diálogo y transición ante la creciente presencia global china. Por otro lado, el partido político, la edad y el género llevan a opiniones contrastantes entre la población: miembros del Partido Republicano, hombres y mayores de 65 años son el caso extremo de percepción negativa sobre la pérdida de poder y presencia global de EU ante China. Contar con un presidente hombre y republicano de 79 años o una presidenta mujer y demócrata de 61 años seguramente afecta las medidas globales del gobierno (véase la estrategia de seguridad nacional de EU de diciembre de 2025) y su relación con China y con otros países. Por último, 75 por ciento de los estadunidenses apoyan el poder y la influencia global de Estados Unidos; la injerencia histórica y actual pareciera ser transgeneracional, aunque en menor medida para aquellos entre 18 y 29 años. América del Norte, incluyendo a Canadá, EU y México, es el foco de atención global del poder e influencia de Estados Unidos. Las diferencias entre las generaciones seguramente también se deben a la creciente cotidianidad y convivencia con productos y servicios chinos en EU y el masivo intercambio educativo y académico con China; generaciones de la población mayor estadunidense no sólo recordará la Guerra Fría con la Unión Soviética, sino también la Pax Americana, sin mayor competencia durante buena parte del siglo XX. El declive estadunidense, para este segmento, es más tormentoso y difícil de digerir.
* Profesor del Posgrado en Economía y coordinador del Centro de Estudios China-México de la UNAM











