Sábado 31 de enero de 2026, p. 7
Con la reforma a la Ley General en Materia de Desaparición de Personas, en julio de 2025, es obligatorio que todos los reportes de búsqueda estén acompañados de una carpeta de investigación. De ahí la importancia de que estos expedientes no sean vistos como simples documentos por parte de la autoridad, ya que, de acuerdo con denuncias de familiares de víctimas, aún se presentan casos en los que personal del Ministerio Público los ensucia y no los mantiene actualizados.
Así lo reconoció María Elizondo, asesora jurídica del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) para México y América Central, en el marco del lanzamiento de la campaña “Carpetas vivas”. Indicó que, además, las familias han señalado que en muchas ocasiones son ellas las que nutren de información los expedientes.
La organización hizo un llamado a las autoridades competentes a hacer todo cuanto esté a su alcance para esclarecer la suerte y el paradero de los desaparecidos, que hasta enero de 2026 sumaban 130 mil, según el registro de la Comisión Nacional de Búsqueda.
“Todas las carpetas tienen que ser tratadas con dignidad, no se pueden perder, manchar” o generar retrasos porque no se anexan oficios, enfatizó Elizondo.
“Son la historia de vida de las personas desaparecidas, porque ahí se cuenta desde que estaban físicamente presentes con su familia, qué hacían, a qué se dedicaban, quién era su círculo cercano, dónde estaban”, dijo, pero también es lo único que sus parientes tienen después de la desaparición y en el que se guarda el posible rastro de su paradero.
Expuso que si bien hay autoridades que cuentan con la infraestructura para tener en condiciones dignas estos documentos, otras no, “tal vez por temas de recursos o burocracia”.
El CICR también difundió la “Guía de información: Carpeta de investigación para la búsqueda de personas” y Elizondo expuso que ésta explica las diligencias mínimas, como por ejemplo, qué es lo que debe tener un plan de búsqueda. Igualmente, integra un glosario de términos técnicos.
Para quienes tienen un ser querido desaparecido su búsqueda es un derecho, “no es su obligación, pero lamentablemente hay casos en donde las instituciones por diversas razones han convertido a las familias en las propias investigadoras”, lamentó.












