Ordena justicia Israelí desalojo de 32 familias en Cisjordania
Reconstrucción en el enclave, sólo después de que se desarme el grupo islamita, puntualiza Netanyahu
Jueves 29 de enero de 2026, p. 23
Deir Al Balah. Hamas afirmó estar listo para transferir el gobierno de la franja de Gaza a un comité tecnocrático palestino, al tiempo que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, prófugo de la Corte Penal Internacional, declaró que tras la repatriación del cuerpo del último rehén que quedaba en Gaza, aún falta el desarme de Hamas antes de empezar la reconstrucción del enclave. En Cisjordania reocupada, la Suprema Corte israelí intensificó las órdenes de desalojo en favor de una organización de colonos.
“Los protocolos están preparados, los archivos están completos y los comités están establecidos para supervisar la transferencia” del gobierno en la franja, declaró el vocero de Hamas, Hazem Qasem.
El Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG, iniciales en inglés), creado como parte del acuerdo de alto el fuego promovido por Washington y que estará encabezado por el ex viceministro de la Aurotidad Nacional Palestina (ANP) Nabil Ali Shaath, gestionará la gobernanza del enclave en la posguerra bajo la supervisión de la junta de paz, presidida de forma vitalicia por Donald Trump.
Se espera que el NCAG entre en Gaza cuando se reabra el cruce de Rafah, en la frontera con Egipto, “con plena libertad de entrada y salida a la franja, sin ningún obstáculo israelí”, dijo el vocero de Hamas.
“Tenemos plena confianza en que (el nuevo gobierno) operará aprovechando al personal cualificado y sin desperdiciar los derechos de quienes trabajaron durante el periodo anterior”, añadió Qasem al referirse a sus 40 mil funcionarios, a quienes aseguró que está en busca de incorporarlos al nuevo gobierno.
Por su parte, Netanyahu prometió “desarmar a Hamas y desmilitarizar Gaza” antes de pasar a la fase de reconstrucción. “Ya estoy escuchando declaraciones de que permitiremos la reconstrucción de Gaza antes de la desmilitarización. Eso no ocurrirá”, enfatizó.
En Rafah (sur), la ofensiva israelí despejó un terreno para la construcción de un campamento, potencialmente equipado con tecnología de vigilancia y reconocimiento facial en su entrada, para palestinos que “quieran salir de Gaza y cruzar a Egipto, así como aquellos que quieran quedarse”, informó el general israelí retirado que asesora al ejército, Amir Aviv.
Ayer, en Meitar, localidad natal de Ran Gvili, el último rehén israelí repatriado desde Gaza, fueron enterrados sus restos con la asistencia de cientos de personas, al tiempo que en la plaza de los rehenes en Tel Aviv fue apagado del reloj que mostraba las horas que los secuestrados permanecieron cautivos en el enclave.
En Cisjordania reocupada, 32 familias que durante más de 20 años se negaron a vender sus casas en Jerusalén Este, recibieron órdenes de desalojo, tras haber sido declarados “ocupantes ilegales”; asimismo, la ANP denunció que la construcción de una carretera alrededor de la ciudad de Al Eizariya, supone una “peligrosa escalada” que tiene como objetivo aislar a la población palestina.
En tanto, la Asociación de Prensa Extranjera en Jerusalén denunció la decisión del Tribunal Supremo israelí de aplazar, nuevamente, su respuesta a la petición de acceder de manera libre e independiente a Gaza. Desde el inicio de la guerra, Israel ha permitido únicamente que un número limitado de reporteros entren al enclave, supervisados por su ejército.












