Lanza la Secretaría del Trabajo local campaña visual sobre sus derechos
Martes 27 de enero de 2026, p. 29
En la Ciudad de México, 66.20 por ciento de personas ocupadas en la industria de la construcción no están registradas ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), mientras 93 por ciento de las mujeres dedicadas al sector ganan entre uno y dos salarios mínimos, señaló la titular de la Secretaría de Trabajo y Fomento al Empleo, Inés González Nicolás.
De acuerdo con información de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), la brecha salarial en el ramo ocasionó que al tercer trimestre del año pasado no se tuviera registro de alguna mujer que percibiera ingresos superiores a cinco salarios mínimos.
Desde el 15 de enero de este año, la dependencia capitalina difunde en espectaculares y paraderos de transporte público –ubicados en la calzada Ignacio Zaragoza–, pantallas, andenes y vagones de las líneas 1 y 4 del Metro, entre otros sitios, la campaña Las manos que construyen la ciudad tienen derechos.
En entrevista con este diario, la funcionaria expresó que es importante conocer que “esas manos que construyen edificios, calles, avenidas, puentes son las manos de los albañiles y las albañilas que tienen derechos”.
Expuso que la campaña es también un mensaje a las empresas para que “sean sensibles y responsables a sus obligaciones como empleadores”, es decir, que “no se puede hacer excepciones”.
Cabe mencionar, que las autoridades capitalinas prevén realizar mil 50 obras como parte de los trabajos previos a la realización del Mundial de Futbol 2026, por lo que el mensaje pone énfasis en los derechos laborales de este sector.
Mensaje directo
“Carla trabaja en la construcción y tiene derechos laborales. ¿Y tú?”; “Vicente lleva más de 20 años trabajado en obras, no sabía que tenía derecho a seguridad social y vacaciones”, y “En la construcción también hay derechos laborales, acércate a la Secretaría del Trabajo y Fomento al Empleo”, se lee en la publicidad.
En una obra ubicada en la colonia Centro Azcapotzalco, en la alcaldía Azcapotzalco, labora Bruno Hernández Márquez, de 22 años de edad y originario del municipio de Chichiquila, estado de Puebla. Lleva la mitad de su vida trabajando en diversas construcciones en las calles de la Ciudad de México, pero después de varios años se enteró que tiene derechos laborales y exclamó: “¡la verdad, sí le sufrí!”
Relató que con recursos propios ha comprado ropa para trabajar, como chalecos reflejantes, cascos, botas con casquillo y arneses; además, al inicio de su vida laboral no tuvo acceso a la seguridad social ni a servicio médico cuando una tarima le cayó en un pie; también ha trabajado días festivos y horas extras sin el pago de las prestaciones correspondientes.
El hombre dedicado a la realización de losas, trabes, castillos y columnas, en las que utiliza técnicas de amarre conocidas como cola de ratón, moño y chilindrina –“que es el más bueno, pero que lleva más fuerza”–, comentó que por la convivencia con personas mayores se dio cuenta de que tiene derechos laborales, aunque la mayoría de las empresas no otorga a los trabajadores las botas con casquillo.
La empresa para la que labora actualmente sí lo registró ante el IMSS y cumple con el pago de otras prestaciones.
Cristina Ribero, supervisora de seguridad e higiene en la misma obra, donde se construyen 106 viviendas de 49 metros cuadrados, comentó que entre los accidentes que sufren trabajadores de la construcción y que ha constatado prevalecen las caídas por altura y asfixia por gases químicos.












