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Ciudad perdida

El bloque de Rojo y Tabe // Los hallazgos de la Contraloría // Urge informar para acallar clamor

A

unque aún no sabemos a ciencia cierta qué es lo que hallaron, algo encontró la Contraloría del Gobierno de la Ciudad de México, que abrió carpetas de investigación en contra de los alcaldes prianistas Alessandra Rojo de la Vega y Mauricio Tabe.

Se trata, eso sí lo sabemos, del grupo de provocadores que durante muchos años ha tratado, principal o únicamente en las manifestaciones a las que convoca la izquierda o sus gobiernos, de desencadenar un acto de represión del que se pueda culpar a la misma izquierda.

Son, en su mayoría, jóvenes que atacan lo mismo con piedras que con cadenas o con botes de pintura convertidos en sopletes, a los policías, siempre en las calles del centro de la Ciudad de México. Son decenas de uniformados los que han terminado heridos por el embate de los instrumentos que portan los del bloque negro.

Y aunque su rabia, legítima o apoyada en lo financiero, también tiene como blanco el mobiliario urbano y los edificios históricos, atacan los negocios privados para obligar a que los sindicatos de patrones presionen a las autoridades para que ejerza la represión, cosa que hasta ahora no han logrado.

De igual forma, una característica sine qua non de esos grupos es la impunidad. Aunque algunos, no muchos, de los que forman el contingente han sido aprehendidos por la policía, no se sabe que ninguno de ellos haya sido juzgado y recluido en prisión, no obstante los delitos en los que han incurrido.

Esta condición, la de la impunidad, es interpretada en el ámbito político de derecha como un signo claro de que se trata de huestes del mismo gobierno que buscan victimizarse a los ojos de la ciudadanía, pero ahora, por fin, se empieza a tener claridad en el asunto.

Según las denuncias que ha recibido la Contraloría local, quienes han convocado a los violentos son la alcaldesa de Cuauhtémoc y el alcalde de Miguel Hidalgo, ambos miembros del llamado prianismo opositor o enemigo de cualquier idea contraria al neoliberalismo. Las denuncias fueron presentadas por Morena y, al parecer, se tienen datos concluyentes que señalan a esos dos políticos de la derecha como quienes pagan y controlan al bloque negro.

No parece lo más lógico suponer que la llamada “inteligencia” policial de la Ciudad de México ignore, después de muchos años de vandalismo, quiénes son los miembros del bloque negro y de dónde sale el dinero que los activa. Por qué no se han dado a conocer los datos que necesariamente tiene la policía y la fiscalía es una respuesta que se espera con urgencia, y esos datos deben salir a la luz cuanto antes para evitar que el otro bloque, detrás de una máscara o de algunos micrófonos, fabriquen su verdad.

Por lo pronto, se deben cuidar algunas formas para evitar que las indagaciones y los posibles culpables salgan con la cantaleta de que son perseguidos políticos, como ya lo hizo un deudor profesional que antes de pagar lo que le debe a los ciudadanos mexicanos gasta fortunas en bufetes de abogados. En fin, lo que debe prevalecer es aquello que reza: el que la debe, la paga

De pasadita

Hay que insistir: ¿Qué poderosos callos se pisaron en el asunto del refugio para animales en la alcaldía Cuajimalpa? ¿Será cierto que una de las firmas desarrolladoras más poderosas del país, esa que se conoce como Fibra Uno, es la que sigue interesada en construir viviendas de superlujo en aquellos terrenos? Ya es hora de que se devele todo lo que hay detrás del asunto, ¿no?