Apoya discurso de Mark Carney contra subordinación a Trump
n impactante discurso de Mark Carney, primer ministro de Canadá. La frase que dice “las potencias medias deben actuar juntas. Negociar solas frente a una potencia hegemónica no es soberanía, es aceptar subordinación. Si no estamos en la mesa, estamos en el menú” es un mensaje de alerta y demanda de colaboración para todos los países en crecimiento que no es posible soslayar. Se trata de participar con un eslabón de solidaridad en la gran cadena por construir para enfrentar al poderoso dueño, por ahora, de una cínica e injusta impunidad.

Agustín Benítez Ochoa
En proceso, un cambio democrático en EU, dice
Los cambios en la democracia de Estados Unidos sólo serán obra de la propia sociedad de ese país, suceso que ya está en marcha con los movimientos sociales en las grandes ciudades, amén de las inconformidades en la superestructura en el Estado, como sucede en la Suprema Corte, que perdió el apoyo del presidente Donald Trump.
El realismo democrático pregonado por la ultraderecha, encabezado por su presidente, surge su contrario con el avance de socialistas y liberales progresistas en ciudades de gran importancia como Nueva York, Minesota y otras más en rebelión ante las políticas aplicadas contra los inmigrantes.
Por otro lado, dadas las ansias de dominio de territorios allende sus fronteras, el presidente Trump, atendiendo los requerimientos de empresas armamentistas y para apoderarse de recursos energéticos, no sólo creó un panorama adverso en el Senado, sino también entre los republicanos, que en unión con los demócratas piden juicio político o su dimisión.
Las numerosas ocurrencias del magnate Donald irrumpieron en el juicio desfavorable del Congreso estadunidense, tanto en política interior como exterior, alejando a los dos países vecinos, México y Canadá, aunado a la lucha en el interior con las rebeliones populares del país, pidiendo el juicio político inminente y la renuncia al cargo presidencial.
Rubén Cantú Chapa
San Quintín es claro ejemplo de explotación campesina, asegura
En pleno siglo XXI, en el municipio de San Quintin, Baja California, se está dando un claro ejemplo de lo que significa la explotación laboral campesina, en situaciones alejadas de la justicia social.
El pago por destajo (según lo que haga el trabajador, muy distinto a lo realizado por jornada, que sería lo más conveniente) debió haberse quedado en el pasado.
Es un retroceso empleado por transportistas y capataces, coludidos con las empresas agrícolas que operan en el lugar; sucede algo parecido al outsourcing, pero en el campo, es decir, con personas que migran a este plantío a vender su fuerza de trabajo para medio sobrevivir a pesar de recibir un ínfimo pago. Esto ha generado un ambiente que viola la Ley Federal del Trabajo, que garantizaría que cada jornada sea con derechos inalienables señalados por el artículo 123 constitucional.
Haciendo un recuento: en 2015 hubo un importante avance impulsado por la Alianza de Organizaciones para la Justicia Social, lástima que se dividió después. También formaron el Sindicato Independiente Democrático de Trabajadores Agrícolas para la defensa de sus derechos; su secretario general, lejos de fortalecer la unidad y la organización sindical, al parecer tiró la toalla.
Esperemos que el plan de justicia impulsado por el gobierno federal y estatal llegue con celeridad y dé certeza de cambio verdadero a mediano y largo plazos.
Luis Langarica A.
Tabe debería pedir la reubicación de otras embajadas, opina
La estupidez panista no tiene límites. En un video que circula en redes y que fue comentado en la mañanera del pasado lunes, el alcalde panista de la delegación Miguel Hidalgo, Mauricio Tabe, comenta, según él no como político, sino como ciudadano, “que cree en la libertad, en los derechos humanos y en la democracia”, que va a solicitar a la Secretaría de Relaciones Exteriores la reubicación de las embajadas de Venezuela, Cuba y Nicaragua porque nosotros, dice, “no podemos recibir con los brazos abiertos a quienes representan gobiernos criminales” y bla, bla, bla. Este panista no sabe ni lo que dice: primero se hace pasar como ciudadano y al final remarca que “mientras sea alcalde en Miguel Hidalgo no abrazamos a criminales...”
Si este panista fuera tan demócrata y humano debería pronunciarse no solamente por la reubicación de las embajadas de los gobiernos que menciona, sino por el cierre de todas las embajadas de gobiernos criminales. Por mencionar sólo dos casos, ¿no se dará cuenta de lo que pasa en el vecino país del norte y del genocidio que se está llevando a cabo en el Medio Oriente?
Gilberto Durán (Helsinki, Finlandia)












